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Sábado, 1 de julio de 2006
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CICLISMO
 Actualizado: 1.47 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
SE MARCHA. Ivan Basso intenta subirse a un coche de su equipo ante la imposibilidad de disputar el Tour. /AFP
Ciclismo
Hoy empieza el Tour de los ausentes. Un Tour sin cabezas. Ni Ullrich, ni Basso, ni Vinokourov, ni Mancebo, ni Beloki. Un ciclismo sin cabeza, con vocación de suicidio.
 
Aún con los párpados de sueño, Paco Mancebo recibió en su habitación a Vincent Lavenu, su director. Ayer era la mañana elegida por el Tour para hacer pública parte de la lista de Eufemiano Fuentes. Ojos líquidos, con lágrimas en las comisuras. Bastaron dos miradas. Una por barba. «Esto se acabó. Me voy de aquí», dijo el ciclista del Ag2R. Lavenu comprendió. Un rato más tarde, el Tour iba a implicar a su corredor. «Paco me ha dicho que se largaba, que se acabó la bicicleta», relató luego el técnico francés. Fue un mal despertar.
Chechu Rubiera reconoce que la carrera está marcada por los acontecimientos que se produjeron en las últimas horas relacionados con la 'Operación Puertto' y también por la ausencia de Armstrong tras siete años de triunfos.
El ciclista alemán Jan Ullrich, acusado de estar implicado en un escándalo de dopaje, aseguró ayer que se siente «como una víctima» pero que seguirá «luchando». «Estoy absolutamente bajo shock. Es lo peor que me ha pasado hasta ahora en mi carrera», reconoció Ullrich en una entrevista con la segunda cadena de televisión alemana ZDF.
El director general de la ronda española, Víctor Cordero, comentó que «si se respetan los principios jurídicos, éticos y del reglamento, la Vuelta actuará contra el dopaje igual que el Tour de Francia». Además, Cordero señaló la ventaja de «contar con más tiempo para conocer el sumario de la Operación Puerto y aplicar justicia».
 
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