El día después de anunciar que deseaba continuar en el cargo y no pensaba dimitir, Luis Aragonés llegó este viernes a un acuerdo con la Federación Española de Fútbol (FEF) para renovar su contrato como seleccionador por dos años más, hasta la Eurocopa de 2008. Tras asegurar que abandonaría si no clasificaba a España para las semifinales del Mundial de Alemania, Luis Aragonés ha decidido dar marcha atrás, «convencido» por la Federación. Considera que a pesar del fracaso en el Mundial no existe un clamor popular contra él y se ve capacitado para seguir con su proyecto y tomarse «la revancha» en la Eurocopa.