La red viaria asturiana registró ayer tráfico muy intenso durante todo el día, sobre todo en el Occidente. Hubo algo más de dos kilómetros de retenciones en la travesía de Navia (carretera nacional 634, Irún-Santiago de Compostela), a primera hora de la tarde, pero en el resto de la región no se registraron grandes atascos. Ayer mismo se realizaron las pruebas de carga en el viaducto de la variante de Navia, que se abrirá al tráfico el próximo lunes, justo después de la gran avalancha circulatoria del fin de semana. La Dirección General de Tráfico prevé que buena parte de los 350.000 desplazamientos previstos para la primera operación salida del verano se produzcan a lo largo del día de hoy.
En principio, los mayores problemas circulatorios podrían darse en la ronda Sur de Gijón, debido a los trabajos que desde hace meses se realizan para conectar la A-8 con la autovía minera. Por esta razón, varias patrullas del instituto armado velarán por la seguridad en la zona y se encargarán de que la señalización de las obras permita el tránsito en las mejores condiciones de seguridad.
El resto de los puntos potencialmente conflictivos se encuentran en la mitad occidental de la región:la A-8, entre Vegarrozadas y el Alto del Praviano, en dirección a Galicia, justo donde termina la autovía y la carretera nacional 632 (Llovio-Canero), entre el Alto del Praviano y Soto del Barco, incluida la rotonda de esta última localidad.