Vicente Álvarez Areces asumió ayer la presidencia de la Comisión del Arco Atlántico con la intención de fomentar la cooperación interregional y promover el desarrollo de nuevas vías de comunicación, como las autopistas del mar, entre las regiones atlánticas. Durante la XVII Asamblea General del Arco Atlántico, celebrada en el recinto de la Feria Internacional de Muestras de Gijón, el jefe del Ejecutivo asturiano fue proclamado por aclamación nuevo presidente del organismo para los próximos dos años, mandato que de acuerdo con los estatutos del organismo podría ampliarse dos años más. Javier Velasco, por su parte, fue nombrado Secretario Ejecutivo de la Comisión.
En su primer discurso como presidente, Areces desgranó los que serán sus principales objetivos al frente de la Comisión, entre los que destacó todos los relacionados con el mar, «eje central y esencia misma del Espacio Atlántico». Según explicó, «vamos a trabajar para favorecer el desarrollo de todas las actividades implicadas en el medio costero y marítimo: pesca, seguridad marítima, turismo, energías renovables, medio ambiente, urbanismo y algunas ramas de la industria».
Areces hizo especial hincapié en la necesidad de desarrollar nuevas vías de transporte marítimo «que ayuden a descongestionar el tráfico por carretera y facilitar la movilidad». Así, se refirió a la construcción de «eficaces autopistas del mar que garanticen el tráfico de mercancías y pasajeros en condiciones óptimas por todo el área de influencia del Arco Atlántico».
El presidente saliente, el francés Alain Rousset, coincidió con Areces en la importancia de estas autopistas. «Si se refuerza el tráfico marítimo será necesario construir barcos, desarrollar empresas de logística y, en definitiva, se crearán puestos de trabajo».
Mayor cooperación
El programa de actuaciones que presentó el presidente del Principado se refirió también a la necesidad de promover «el fundamental papel de la pesca, que crea riqueza y empleo, es un sustento básico para la alimentación en Europa y preserva tradiciones y culturas milenarias de los pueblos y regiones».
Areces se comprometió además a consolidar los territorios del Arco Atlántico «como un espacio ejemplar de cooperación» y buscar una cohesión entre las regiones que permita al organismo «ejercer como un sólido 'lobby' ante las instituciones europeas en defensa de los intereses comunes».
Respecto a la relación con el resto de la Unión Europea, recordó que actualmente los principales retos comunitarios son «el impulso a la Constitución y el cumplimiento de los objetivos de competitividad y empleo marcados por la Agenda de Lisboa». Para alcanzar éstos, Areces destacó la necesidad de «impulsar el I+D+i, invertir en capital humano y mejorar la dotación de infraestructuras».