El ciclista alemán Jan Ullrich, acusado de estar implicado en un escándalo de dopaje, aseguró ayer que se siente «como una víctima» pero que seguirá «luchando». «Estoy absolutamente bajo shock. Es lo peor que me ha pasado hasta ahora en mi carrera», reconoció Ullrich en una entrevista con la segunda cadena de televisión alemana ZDF.
«Sólo puedo decir que no tengo nada que ver con el asunto. Me siento como una víctima», dijo el ciclista, de 32 años. Ullrich no está dispuesto, sin embargo, a resignarse y confía en que su abogado pueda probar su inocencia. «Ahora estoy en el suelo, pero voy a seguir luchando», dijo el ganador del Tour de Francia en 1997. El hasta hoy capitán del equipo T-Mobile aseguró que sus compañeros están «deprimidos» por lo ocurrido.
Sin embargo, Ullrich se mostró en contra de que su equipo renuncie a correr la edición del Tour de Francia y consideró que aunque él no esté en la carrera, sus compañeros deben hacerlo por él.
Ullrich fue suspendido ayer por el equipo deportivo del T-Mobile después de que su nombre apareciera en la lista de 58 corredores profesionales implicados en la 'Operación Puerto'. El ciclista apuntó que «es lo peor» que le ha sucedido en su carrera y se mostró «muy afectado». «Estoy conmocionado por este hecho, es lo peor que me ha sucedido en mi carrera. Ahora voy a descansar unos días, recuperar la normalidad y luego intentar probar mi inocencia», comentó el único corredor en activo ganador del Tour de Francia.
Ullrich fue excluido del equipo al igual que su compañero de equipo Óscar Sevilla y el director deportivo Rudy Pevenage. El alemán, parco en palabras, no quiso precisar más datos sobre el futuro de su carrera profesional dentro del ciclismo.