El Gobierno salió al paso de las interpretaciones de Batasuna y otras formaciones nacionalistas para aclarar que las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero sobre el respeto a la decisión de los vascos no implica de ninguna manera el reconocimiento al derecho de autodeterminación. La vicepresidenta señaló que el jefe del Ejecutivo fijó «con claridad meridiana» los «límites y principios» con los que los vascos decidirán su futuro jurídico y político. «Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada», resumió.
María Teresa Fernández de la Vega recordó que el presidente, tras anunciar la apertura del diálogo con ETA, dijo que «respetará las decisiones de los ciudadanos vascos que adopten libremente, respetando las normas y procedimientos legales, los métodos democráticos, los derechos y libertades de los ciudadanos y en ausencia de todo tipo de violencia y de coacción». En consecuencia, añadió, las decisiones que se puedan tomar en Euskadi deben estar «en el ámbito de la Constitución y de la ley».
Fuentes del Gobierno recordaron que Zapatero ha respondido en el Congreso al menos en tres ocasiones a preguntas de Rajoy y también del portavoz del PNV, Josu Erkoreka, que el derecho a la autodeterminación no forma parte de la legislación española y, por tanto, su ejercicio es imposible. Zapatero, agregaron las fuentes, se refería a una eventual reforma del marco de autogobierno dentro del Estado de las autonomías, como acaba de hacer Cataluña.
Sin margen a la conjetura
De la Vega no quiso extenderse sobre los comentarios de Batasuna y de los nacionalistas porque «las interpretaciones son libres», pero insistió en que deben «basarse en datos» para tener consistencia. Y en este caso, añadió, lo que dijo el presidente no dejó margen para las conjeturas políticas.
La Moncloa consideró que las conclusiones extraídas por los dirigentes de la formación ilegal, así como por dirigentes nacionalistas, son «lecturas interesadas para su parroquia». De ninguna manera, recalcaron las fuentes consultadas, se va a aceptar un remedo del 'plan Ibarretxe' u otra propuesta sin amplio consenso político y social, y eso lo saben el lendakari, el PNV y Batasuna.
La vicepresidenta primera se mostró asimismo persuadida de que la hostilidad que muestra ahora el PP hacia el proceso de paz se diluirá con el paso del tiempo. El Gobierno, dijo, está «absolutamente convencido» de que el principal partido de la oposición se incorporará al consenso. «Finalmente -apuntó la portavoz- eso ocurrirá; confiamos en ello y deseamos que sea cuanto antes». Fernández de la Vega no explicó en qué elementos basa su pronóstico y se limitó a apuntar que la unidad de los demócratas en el proceso de paz es «muy importante» y así lo desea «la inmensa mayoría de los ciudadanos». A partir de esa premisa, insistió, «el PP finalmente vendrá a lo que es sensato y razonable».
Evitó la vicepresidenta precisar si Zapatero y Rajoy van a reunirse o conversar para restaurar los puentes de entendimiento, aunque aseguró que el presidente «trabaja sin descanso» para que así sea. Fuentes gubernamentales indicaron que no está previsto un encuentro con el líder de la oposición a corto plazo, y de producirse no será hasta septiembre.