El Ayuntamiento de Siero está dispuesto a ofertar a emprendedores externos los módulos de venta que puedan quedar sin ocupar en la remodelada plaza de abastos. Así lo anunció ayer el alcalde, Juan José Corrales, tras la reunión del Consejo de Desarrollo Local (CDL), que abordó de forma monográfica el futuro de este edificio emblemático.
La reestructuración de la plaza cubierta dejará una sola planta diáfana con 42 puntos de venta movibles. En caso de que los actuales comerciantes no consigan completar esa cifra, se sacarían los puestos a concurso u otra fórmula similar, con prioridad para los solicitantes del municipio.
Corrales aclaró también que no va a pagar lo mismo quien ya disponga de un puesto de venta en la plaza, que quien se incorpore al proyecto comercial tras la remodelación. Precisamente, el coste de los módulos de venta (unos 18.000 euros por unos nueve metros cuadrados de superficie aproximada) es uno de los puntos de conflicto entre la Administración local y el colectivo de comerciantes.
No obstante, y a diferencia de lo sucedido en la última reunión entre las partes, en el consejo celebrado ayer los comerciantes reconsideraron su postura y asumieron que deberán ser ellos quienes paguen los módulos de venta, si bien les parece excesiva la cantidad de 18.000 euros.
El alcalde opinaba que el CDL ha servido para acercar posturas y recuperar el clima de entendimiento entre las partes. Todos los presentes coincidieron en la necesidad de reformar este edificio emblemático diseñado por Ildefonso Sánchez del Río en los años 30 del siglo XX, y todos apuestan por el uso comercial compatible con otras actividades coyunturales.
El resto de cuestiones pendientes de perfilar, entre ellas la ubicación provisional durante las obras de reforma, se abordarán en una próxima reunión de la comisión mixta, cuya constitución fue aprobada en el Pleno de diciembre de 2004. Esa comisión está formada por el alcalde, tres ediles del Partido Popular, dos del PSOE, uno de Izquierda Unida, uno de Conceyu, un representante de la Consejería de Industria, un representante de la asociación Polaplaza y cuatro técnicos municipales. En el consejo de ayer se acordó también que la Cámara de Comercio de Oviedo se encargue de asesorar a los profesionales de la plaza de abastos.
Corrales comentó que la reunión de esa comisión mixta se celebrará en este mes de julio. Con carácter previo, los comerciantes se desplazarán a un almacén de Gijón a presenciar el modelo de módulo de venta que se está diseñando para la futura plaza.
Puestos exteriores
También están definidos unos puestos de madera desmontables para los vendedores que acuden cada martes a comercializar sus excedentes agrícolas y que en la actualidad colocan sus productos en el suelo. Se prevé incluso que en épocas de mucho frío en la villa, se ubiquen en el interior de la plaza remodelada.