«Estoy muy feliz». Así respondía ayer Rosina Gómez-Baeza, sabiéndose directora gerente del proyecto por el que lleva peleando varios meses, a la aprobación del patronato de la Fundación la Laboral. «Aún quedan muchas cosas que hacer, mucho trabajo por delante», añadía, para advertir que nada nuevo podría contar hasta pasado un tiempo.
De momento, la semana que viene vendrá a Gijón, ciudad en la que nació y que ahora, después de tantos años, volverá a ser su lugar de residencia. El viaje tiene como fin reunirse con la plana mayor del proyecto del Centro de Arte y Creación Industrial. Sin embargo, hasta el mes de setiembre no habrá encuentro con el patronato.
Ahora Gómez-Baeza tiene «un gran trabajo por delante», ya que deberá perfilar con toda concreción su labor al frente del futuro espacio, que el próximo paso que debe dar es la selección de un responsable de contenidos con el que la directora deberá trabajar codo con codo.