Los últimos años han supuesto un cambio en la planificación que el turista hace antes de adentrarse en los Picos. En la mochila, además del plano del parque nacional, los visitantes incluyen ahora folletos de horarios y precios del funicular de Bulnes o del teleférico de Fuente Dé y, desde el pasado verano, una breve guía de cómo llegar a los Lagos sin el coche.
1.939.803 personas se adentraron en los Picos en 2005, consolidándolo como el segundo de los trece parques nacionales de España más visitado, sólo superado por el Teide (3.349.204). El aluvión de turistas llega ahora, con el verano, y la mayoría optará por una de las cuatro entradas principales, de las que dos están en Asturias, una en Cantabria y la otra, en León.
Covadonga y los Lagos son los lugares con más gancho para los turistas y también los que mayor transformación están sufriendo. Durante la temporada alta ya no se puede subir en coche particular. El Plan de Transporte, estrenado el pasado verano, se pondrá en marcha entre el 28 de julio y el 3 de setiembre. De 10 a 20 horas quedará cortada la CO-4 y sólo podrán circular los autobuses.
Para regular el flujo de visitas funcionan tres aparcamientos: El Lleráu, La Venta y El Bosque. En ellos los turistas pueden dejar el coche (un euro) y comprar los billetes para subir a los Lagos (seis euros los adultos y tres los niños). Este año volverá a restringirse el acceso a los Lagos, aunque los responsables del plan han tomado medidas para garantizar que los turistas reciban una información detallada sobre la regulación.
En Cabrales están otras dos de las zonas más visitadas de los Picos de Europa. Una es la que une Poncebos con Bulnes por medio de un funicular. Es un recorrido de poco más de dos kilómetros y siete minutos de duración que atraviesa la montaña hasta llegar a Bulnes. Una vez arriba, el pueblo es el punto de partida de varias rutas como la que lleva, en cuatro o cinco horas de trayecto, a la base del Picu Urriellu. En la actualidad, Bulnes está siendo sometido a un lavado de imagen con el empedrado de caminos, los arreglos en tejados y el soterramiento del cableado. En cuanto al funicular, se está a la espera de que el Principado saque a concurso su gestión, que en la actualidad ostenta la empresa ALSA.
La ruta más recorrida
Poncebos es el punto de partida del funicular y también el inicio, por la vertiente asturiana, de la Ruta del Cares, un emocionante trayecto por la garganta del río que atrae cada año a 250.000 personas y no está exento de sorpresas. El pasado 13 de octubre, un argayu bloqueó el paso a la altura de la canal del Saigu, lo que obligó a reconstruir el tramo.
La Ruta del Cares también tiene entrada desde la vertiente leonesa, por el valle de Valdeón, pero ocurre que el pueblo de Caín lleva un mes incomunicado porque se está remodelando su peligrosa carretera de acceso. Mientras duren los trabajos, Poncebos será la única entrada a la senda y también la única salida.
La otra entrada más frecuentada a los Picos está en territorio cántabro. Es el teleférico de Fuente Dé, en el nacimiento del río Deva, y salva los 753 metros de desnivel que existen entre la estación de partida (a 1.094 metros de altitud) y el mirador del Cable (a 1.847 metros), en un trayecto no apto para quienes padezcan vértigo. En los últimos años esta alternativa se ha consolidado como una de las referencias del turista en los Picos, superando el medio millón de visitantes al año.
Éstas son las entradas más populares, pero el encanto de los Picos de Europa atrapa al excursionista desde otros muchos puntos. Uno de ellos está en Sotres (Cabrales). Su ubicación, a mil metros sobre el nivel del mar, le permite destacarse como un acceso directo, una puerta que comunica con los macizos Central y Oriental del parque. Sin salir del concejo es obligada la referencia al Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, una de las estampas más fotografiadas de los Picos de Europa.
En el concejo de Onís, el principal atractivo es seguir la Ruta de los Pastores, que comienza en Demués y lleva hasta el enclave de Colláu Lincós. Por último, en el concejo de Amieva están a punto de concluirse las obras del mirador de La Collada. A partir de julio engrosará la lista de 'balcones' de los Picos de Europa convertido en una gran pasarela con vistas al macizo Occidental. Amieva cuenta también con la senda de Arcediano, una ruta con mucha historia entre el Puente Vieyu y Oseja de Sajambre (León).