Cecilia Dorado se dirige a esta tribuna ciudadana para exponer su opinión sobre la posibilidad de colocar una estatua de San Pedro en la nueva escalera del Muro: «Quiero mostrar mi más enérgico rechazo y oposición a esta idea. En la ciudad ya tenemos bastantes símbolos religiosos. Los respeto porque hay mucha gente creyente y, además, algunos ya se han convertido en símbolo y parte de la ciudad como la iglesia de San Pedro. Pero que ahora nos quieran colocar una estatua en la playa ya me parece demasiado. No me parece bien que el dinero público se gaste en un símbolo de una religión en la que muchos gijoneses no creemos ni confiamos. Una cosa es la cultura y las obras de arte que conviertan a Gijón en una ciudad más moderna, abierta y cosmopolita y, otra cosa, son los siempre polémicos símbolos religiosos».