Fidel San Román, el constructor madrileño apoderado de la plaza de Las Ventas, ha sido el primer empresario que ha pisado la cárcel por la trama de corrupción en el ayuntamiento de Marbella.
El juez que instruye el caso le acusa de cohecho en relación a prevaricación y tráfico de influencias. Según explicaron fuentes de su defensa, San Román está imputado en la documentación intervenida al supuesto cerebro de la trama, Juan Antonio Roca, en la que figura un pago de cuatro millones de euros que coincide con un convenio urbanístico y la edificación de una urbanización en suelo rústico.
El letrado aseguró que recurrirán la orden de prisión porque el convenio «no surtió efecto» y la urbanización no ha sido levantada en suelo rústico, al tiempo que criticó el encarcelamiento de una persona «de más de 70 años y sin antecedentes».
El juez Miguel Ángel Torres también ha dejado en libertad sin fianza con cargo por un supuesto delito de cohecho al constructor y promotor Gonzalo Fernández.