Son dos banderas azules más que el año pasado, las correspondientes al Aula de Llanes y al centro de Gozón, como reconocimiento a la limpieza, seguridad y gestión medioambiental.
En el acto participaron también la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, y el director de la Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo, Juan Llaneza.
Las playas asturianas galardonadas fueron Peñarronda, en Castropol; Aguilero, en Tapia de Casariego; Otur, en Valdés; San Pedro de Bocamar, en Cudillero; Aguilar, en Muros del Nalón; Los Quebrantos, en Soto del Barco; Rodiles, en Villaviciosa; Barro, Palombina, Toró y Toranda, en Llanes, y La Franca, en Ribadedeva.
La campaña de la bandera azul es una iniciativa de la Foundation for Enviromental Education (FEE), que distingue a las playas más concurridas que respetan las condiciones higiénicas, sanitarias y ambientales que exige la legislación vigente para garantizar la seguridad y el bienestar de sus usuarios. Los distintivos son concedidos por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC).
Rafael Sariego destacó la importancia del desarrollo sostenible y de llevar a cabo políticas adecuadas para evitar riesgos al bienestar, con el objetivo de que Asturias conjugue su lema de paraíso natural con el de urbano.
Comentó que la riqueza de los recursos naturales en Asturias se demuestra en datos como que el treinta por ciento de la superficie del Principado esta ocupado por playas, parques y reservas naturales.
Calidad del agua
Belén Fernández señaló que la costa asturiana es la más cuidada de España y que sus aguas se distinguen por su alta calidad.
Añadió que Asturias es una región volcada al mar donde en estos momentos se están diseñando prototipos de edificios que se integren en las costas y que no desentonen con su marco natural.
La viceconsejera hizo referencia a las importantes inversiones en el litoral asturiano que han valido para obtener un reconocimiento nacional e internacional.