Cinco meses después del crimen de La Coría el culpable aún no tiene nombre propio y apellidos y el esclarecimiento del caso depende, en buena medida, de una prueba de ADN. El pasado mes de enero, el cuerpo de Ronsindo Marqués Pinto, un joven de 32 años vecino de El Coto, apareció en las obras del enlace de la ronda Sur con la autovía minera. Tenía dos heridas en la cabeza y una en la espalda, hechas con una piqueta de obra de las utilizadas por los encofradores. Diez días después del homicidio, un hombre de 42 años con antecedentes por este mismo delito y su hermano fueron detenidos como autor y encubridor, presuntamente, de los hechos.