Además de aquaparks y parques temáticos, las vacaciones abren a las familias escenarios extraordinarios en los que alejarse -esta vez sí- de ruidos y tumultos para encontrar senderos apacibles, fauna y flora a escasos kilómetros de las ciudades. Hay un tiempo para cada cosa, como han descubierto los autores de diferentes guías destinadas a encaminar a padres e hijos hacia la Naturaleza, guías que llenan un vacío sorprendente. He aquí una serie de propuestas con las que orear cuerpos y mentes y dar rienda suelta a la energía de los que aún la conservan tras once meses de fábrica, oficina, tienda y colegio.