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Lunes, 3 de julio de 2006
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CUENCAS
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La protesta de cientos de vecinos por el mal estado de la AS-230 obliga a suspender la fiesta del cordero en Lena
Cortaron todos los accesos a Llagüezos con árboles de gran tamaño y vertieron gasolina en el prado
La protesta de cientos de vecinos por  el mal estado de la AS-230 obliga a suspender la fiesta del cordero en Lena
SABOTAJE. Los vecinos cortaron árboles de madrugada para impedir el paso al lugar de la fiesta. / ROMÁN
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«Este año el corderu pintaba mal», comenta Vicente Sánchez, vecino de Piedraceda. Son las 11:15 de la mañana y la carretera de acceso al prado de Llagüezos por la vertiente lenense sigue cortada. Alrededor de 200 vecinos de los pueblos del valle de Naredo boicotearon durante la madrugada del pasado domingo la preparación de la tradicional cita gastronómica del cordero para protestar por el retraso que acumulan las obras de acondicionamiento de la AS-230, que comunica Pola de Lena con Bárzana de Quirós.

Sobre a las cinco de la mañana una barrera humana de más de cien personas impedía a la altura de la localidad de Piedraceda la subida al prado de los 130 corderos que había contratado el Consistorio lenense para el evento. Mientras, otro numeroso grupo de vecinos se afanaba por bloquear los tres posibles accesos al prado, desde Lena, Quirós y Riosa. Con el fin de impedir el paso, cortaron árboles de grandes dimensiones y hasta vertieron varios litros de gasolina al prado ante la atónita mirada de los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local que se habían personado en la zona. Pasadas las ocho de la mañana la voz de alarma llegaba a los responsables municipales de los concejos de Lena y Quirós, organizadores de la fiesta, que no tardaban en acordar su suspensión. Era la sexta vez en 39 años que se suspendía la Fiesta del Cordero, pero la primera que se decidía por causas ajenas a la climatología.

Sin acceso al prau

Varios conductores trataban de dar la vuelta a sus vehículos en uno de los sinuosos tramos de la AS-230 tras toparse con la primera barricada de árboles. «Cuando no ye el tiempo ye esto», dice resignado uno de ellos. Pese a las indicaciones de los agentes de la Policía Local y a los carteles que informaron de la suspensión de la fiesta desde primera hora de la mañana a los visitantes que trataban de acceder al prado, muchos prefirieron cerciorarse de la situación y emprender la escarpada subida al prado.

A algunos, la travesía les sirvió para conocer la odisea a la que se enfrentan diariamente los vecinos de Naredo. Baches, argayos, ondulaciones... «Vaya vergüenza de carretera», comentaban algunos. «Y eso que arreglaron las cunetas para la fiesta», le responde un vecino de Palacios.

La solidaridad con los vecinos del valle fue mayor que las ganas de fiesta de lenenses y visitantes, que abandonaron Lena con la esperanza de que el peculiar indulto de los 130 corderos vaya a servir para algo.

La noticia de la suspensión de la fiesta corrió como la polvora por los pueblos del entorno del valle de Naredo que lamentaron «que vayamos a ser noticia por la incompetencia del Gobierno regional».

Se trató, según los vecinos, de una protesta «cocinada a fuego lento». «El año pasado creímos en las promesas de los responsables locales y regionales y la fiesta se desarrolló con normalidad, pero seguimos sin carretera», apunta José Rodríguez, vecino de Piedraceda.



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