La Cooperativa de Agricultores, Consumidores y Usuarios de Gijón duplicará este año la superficie del centro comercial que gestiona desde el año 2000 en Roces. La noticia la confirmó su presidente, Joaquín Vázquez, durante la celebración del día del socio de la centenaria entidad.
Las obras actualmente en curso -explicó Vázquez- unirán la nave comercial ya existente, única en su género en Asturias, con otra anexa cuya fachada da a la carretera Carbonera. El objetivo es reunir allí más de 3.000 metros cuadrados de instalaciones con nuevas secciones de venta al público. Lo que los cooperativistas pretender incorporar tras la ampliación del supermercado son, sobre todo, productos de jardinería y actividades relacionadas con el cuidado de pequeños animales domésticos, como una clínica veterinaria.
La remodelación de este espacio comercial permitirá además, según los agricultores asociados, dar un salto cualitativo en el tipo de clientela. En el tiempo que llevaba funcionando los principales destinatarios de sus artículos y servicios siempre fueron las gentes del mundo agropecuario. Sin embargo, con la nueva orientación del establecimiento se buscará de forma descarada satisfacer la demanda incluso de propietarios de segunda residencia en Gijón. Esto será posible porque la ley permite a la cooperativa vender a no socios hasta el 50% de su facturación.
El nuevo supermercado de Roces será inaugurado en octubre, anunció el ex concejal de UCD Joaquín Vázquez, coincidiendo con la clausura de los actos conmemorativos del primer centenario del colectivo. Si todo sale bien, la previsión es abrir más adelante dos instalaciones similares en otros puntos de Asturias.
Y será Roces precisamente también donde la dinámica cooperativa agraria del concejo se estrenará próximamente en el sector inmobiliario. La entidad espera la cesión de terreno por parte de Sogepsa para construir allí 40 viviendas destinadas a socios y trabajadores. Pero la entrada de los cooperativistas en el mercado del ladrillo no se quedará ahí, ya que su voluntad es desarrollar en el futuro también la faceta de gestores de construcciones de segunda vivienda en la zona rural. «De esta forma las plusvalías que se generen en el medio rural repercutirán en las gentes del campo», aseguró el presidente de la centenaria entidad.
La cooperativa cuenta en la actualidad con 7.800 socios, de los que casi 4.000 se mantienen activos. Con todos ellos se trabajará, recordó Vázquez, en proyectos alternativos a la actividad agropecuaria tradicional para los que se han constituido empresas que han generado ya 80 empleos. Una de ellas comercializará la semilla de la faba de granja asturiana (en sus modalidades de xana, cimera y andecha), otra se ocupará del cultivo y venta de plantones, una tercera se centrará en el diseño y mantenimiento de campos y jardines; y, por último, una cuarta sociedad producirá y comercializará arándanos y otros frutos del bosque en colaboración con una multinacional.
El presidente de los cooperativistas gijoneses también puso de relieve los proyectos de investigación en los que la entidad participa junto al Serida. En concreto, se refirió a un proyecto pionero en España de criopreservación de embriones de vacuno obtenidos in vitro, otro sobre la faba y un tercero -el más interesante- que persigue obtener variedades de arándanos que se adapten al clima de Asturias.
Dentro del imparable proceso de diversificación en que la cooperativa está inmerso desde hace tiempo, Vázquez explicó que en el futuro también se abordarán iniciativas relacionadas con el mundo forestal, los cultivos ecológicos y la aplicación de las energías renovables en el medio rural.
La celebración del día del socio contó con una nutrida representación de cooperativistas gijoneses y movilizó hasta la Feria de Muestras y el Pueblo de Asturias, escenarios de los actos institucionales, a la consejera de Medio Rural, Servanda García, y al concejal del ramo en el Ayuntamiento de Gijón, Faustino García. Ambos elogiaron la trayectoria centenaria de una agrupación de gentes del campo que se ha convertido en un ejemplo de «iniciativa, adaptación y búsqueda de alternativas» ante la fuerte crisis que afecta a las actividades ganadera y agraria tradicionales.
El máximo responsable de los cooperativistas también se refirió a esta crisis y pronosticó que la actividad agropecuaria convencional va a seguir menguando en Gijón durante los próximos años. A su juicio, «el acierto» del nuevo PGOU es que ha liberado unas bolsas de suelo agrícola de gran calidad en el concejo. Unos terrenos que «no son aptos para mantener grandes explotaciones lecheras, pero que sí son idóneas para cultivos como los frutos del bosque o las hortalizas, que pueden dar una renta complementaria a mucha gente».