La Feria Monográfica de la Construcción y las Obras Públicas del Noroeste Ibérico (FICNI) y el primero Salón Inmobiliario de Asturias reunieron durante cinco días más de 65.000 personas, según consta en el balance de cierre hecho público ayer por la organización.
Los responsables camerales atribuyen este éxito de afluencia, que no dudan en calificar de «salto cualitativo y despegue» del certamen, al estreno de los nuevos equipamientos del recinto ferial y el desarrollo en paralelo de la nueva actividad ferial inmobiliaria. FICNI contó en esta edición con 700 expositores y su desarrollo estuvo marcado por la polémica surgida tras anunciar los constructores asturianos que la búsqueda de mano de obra cualificada les ha llevado a clavar su mirada en Portugal.
La puesta en marcha del salón inmobiliario tampoco estuvo exento de controversia. El presidente de Asprocon, Manuel Pastor, acusó a un núcleo de empresas radicado en Oviedo de boicotear la andadura de esta feria con consignas de que no se acudiera a esta primera cita. Lo cierto es que esta circunstancia ocasionó importantes ausencias y se puede decir que el salón logró salir adelante gracias a los socios de la patronal del sector en Gijón. Los 40 expositores participantes, no obstante, expresaron su satisfacción por la marcha de la feria en su debú.