Santo Tomás no creyó en la resurrección de Jesús hasta que metió la mano en la herida del costado. Alfredo Carreño tampoco cree al alcalde cuando anuncia una etapa de «lealtad y cooperación» entre Ayuntamiento y Principado. Ayer pidió meter la mano en la herida.
Exigió una «rectificación pública de los insultos» que ha recibido el PSOE, la dimisión de Javier Sopeña, la publicación del patrimonio de los concejales populares y que se aplique el pacto antitransfuguismo. Si se cumplen esos puntos, los socialistas ovetenses «creerán que se abre una etapa de diálogo presidida por la lealtad», afirmó Carreño.
En caso contrario, el secretario dijo que vería confirmada sus sospechas de que el alcalde, Gabino de Lorenzo, ha decidido dar una imagen «dialogante» porque «está nervioso y al PP de Oviedo no le salen las cuentas».