La investigación sobre el supuesto tiroteo denunciado este miércoles por el ex testigo protegido del 11-M, Francisco Javier Lavandera Villazón, ha permitido a la Guardia Civil hallar, hasta el momento, una esquirla de bala en el interior de Renault Twingo color verde aceituna en el que viajaba, según ha podido saber EL COMERCIO. Los hechos ocurrieron a media tarde, en las inmediaciones del monte Deva, cuando se dirigía a una finca que tiene alquilada en esa zona. Lavandera aseguró a sus allegados haber escuchado unos cinco disparos aunque parece que sólo tres impactaron en el vehículo en el que, en ese momento, viajaba solo. Uno de los proyectiles quedó incrustado en la cremallera de la dirección, cerca del volante lo que, según él, pudo salvarle la vida. Lavandera se sintió víctima de un ataque cuando sintió el primer impacto en el espejo retrovisor y, a continuación, siguieron los disparos.