El proceso disciplinario por los partidos amañados en el 'calcio' se reanudó ayer en Roma, después de que el Juventus, el principal club acusado, intentara anteanoche negociar su sanción, reconociendo así claramente su responsabilidad en el escándalo. Además del Juve, el Milan, el Lazio y el Fiorentina se arriesgan a un descenso a la Serie B, o incluso a la tercera división (Serie C) en este escándalo de manipulación de partidos por el que ocho árbitros italianos son juzgados por la justicia deportiva, acusados de haber favorecido deliberadamente a ciertos equipos.