Fernando Alonso, campeón del mundo de Fórmula-1, admitió ayer que la presente temporada «está siendo más dura que la anterior», al tener al alemán Michael Schumacher como principal rival para revalidar el título.
«El año pasado corríamos contra (Kimi) Raikkonen. El McLaren, a veces, rompía y podíamos coger puntos, pero este año, con Schumacher de rival, el Ferrari no se rompe nunca, así que todos los puntos se los tenemos que ganar en la pista», argumentó.
El asturiano estuvo en Barcelona para inaugurar la nueva sede que unos de sus patrocinadores, Mutua Madrileña, ha abierto en la capital catalana, y aprovechó la ocasión para visitar un centro de ocupación de personas discapacitadas en el barrio de Les Corts.
A continuación, se dirigió a la plaza Cataluña, donde le esperaban más de un centenar de aficionados, entre ellos, algunos empleado de Braun, que pidieron a Alonso su apoyo para impedir el cierre de la fábrica que la compañía tiene en Esplugues de Llobregat y que supondrá el despido de 700 trabajadores.
El vigente campeón mundial, que estuvo acompañado de unos veinticinco pilotos de karting de edades comprendidas entre los ocho y los catorce años, aprovechó para firmar en un póster promocional el autógrafo más grande de su carrera y retar a uno de esos niños a un carrera de Fórmula-1 en la Playstation que, evidentemente ganó.
Tras este segundo acto, Fernando Alonso visitó la nueva sede de Mutua Madrileña, donde contestó las preguntas que le fueron formulando las jóvenes promesas del automovilismo español.
Alonso no escondió que Michael Schumacher es el piloto que «más respeto» le causa en la pista, aunque no es al heptacampeón mundial al que más miedo tiene, sino al japonés Takuma Sato, «porque nunca sabes lo que puede hacer al volante», bromeó.
El piloto de Renault también analizó el quinto puesto conseguido la semana pasada en Indianápolis, que ganó Schumacher, y que le permite mantener, no obstante, diecinueve puntos de diferencia con el 'káiser' en el Mundial de pilotos.
«En Indianápolis no funcionó nada: ni el coche ni el motor. De hecho, durante el fin de semana ya vimos que no éramos lo suficientemente rápidos para acabar en el podio», confesó Alonso, quien no escondió que el trazado estadounidense es el que «peor» se le da de todos.