elcomerciodigital.com
Viernes, 7 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


INTERNACIONAL
Internacional
Los servicios secretos italianos espiaron a periodistas que investigaban el secuestro de la CIA
El auto de detención de Marco Mancini, 'número dos' de los servicios secretos italianos, por ayudar a la CIA en el secuestro del ex-imán de Milán Abú Omar, en 2003, contiene otra acusación que el miércoles no trascendió pero que ayer revelaba la prensa: el SISMI habría espiado «fraudulentamente» las llamadas de un conocido periodista de 'Repubblica', primera cabecera italiana, que investigaba el caso y publicó varios reportajes que apuntaban a la implicación de la agencia de inteligencia en la operación. Omar, refugiado político egipcio y sospechoso de vínculos con el terrorismo islámico, fue capturado por la CIA y trasladado a la base norteamericana de Aviano, donde fue torturado e interrogado antes de ser entregado a las autoridades de Egipto, acción ilegal por la que la Fiscalía de Milán ha ordenado el arresto de 26 agentes de la agencia de inteligencia estadounidense.

Además el reportero espiado, Giuseppe D'Avanzo, y otro colega de su diario habrían sido seguidos y vigilados sin orden judicial, según los fiscales. El periodismo italiano se vio ayer metido de lleno en el asunto, pero también de forma poco honorable pues otros dos periodistas son investigados por presunta obstrucción de las pesquisas. En efecto, dos reporteros -uno de ellos ex-policía- del diario 'Libero', rotativo conservador de escasas ventas pero gran eco bajo la legislatura de Berlusconi, están acusados de estar a las órdenes del SISMI para sonsacar información a los fiscales de Milán mediante entrevistas. El diario defendía ayer a sus redactores con un artículo titulado 'Por qué estamos con quien echa a los terroristas'. Mientras el Colegio de Periodistas de Milán estudia abrirles un expediente, el gremio expresó su solidaridad con D'Avanzzo y los editoriales de la prensa mostraban su alarma.

Mancini niega todo

Entretanto el dirigente del SISMI detenido, Marco Mancini, que será interrogado hoy, defendió ayer su inocencia a través de su abogado: «Nunca he secuestrado a nadie». Por otro lado, el abogado de Abú Omar anunció que denunciará al anterior primer ministro, Silvio Berlusconi, «por permitir a la CIA secuestrarlo».

El Gobierno de Prodi ve los toros desde la barrera, con regodeo ante la posibilidad de sacar punta a un sucio asunto desarrollado bajo el mandato de Berlusconi, que siempre negó la implicación del SISMI en el caso, en el marco de su alianza con EE UU durante la guerra de Irak.

Una nota oficial y tardía del Gobierno se ha limitado a transmitir que los servicios secretos reiteran «su nula relación con los hechos», mientras sus partidos del centro-izquierda exigían ayer explicaciones y comparecencias en el Parlamento. El ministro de Interior, Giuliano Amato, ya anuncia una reforma de los servicios secretos y el vicepresidente y ministro de Exteriores, Massimo D'Alema, dejó bien claro ayer el cambio de aires: «Los americanos siempre han dicho que no violaron la soberanía italiana, quizá tenían razón...», dijo en relación a la colaboración del SISMI. «Lo más urgente es verificar si en nuestro país se han violado la ley y los derechos humanos (...) La guerra al terrorismo ha llevado a una rebaja, a menudo alarmante, del nivel de respeto a los derechos de los Estados y de las personas».



Vocento