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Viernes, 7 de julio de 2006
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La ofensiva militar de Israel en el norte de Gaza se cobra una veintena de vidas
Seis civiles, dos de ellos niños de corta edad, mueren al impactar un misil de la aviación en una casa de Beit
La ofensiva militar de Israel en el norte de Gaza se cobra una veintena de vidas
TRAGEDIA. Un joven evacua a un niño alcanzado por un bombardeo israelí en Beit Lahiya. / REUTERS
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Israel completó ayer la invasión militar del norte de la franja de Gaza en la jornada más sangrienta desde el inicio de su ofensiva hace diez días. Una veintena de palestinos -incluidos al menos seis civiles, de los que dos eran niños- y un soldado perdieron la vida, según datos facilitados a media tarde por el propio Ejército.

Tanques, blindados y helicópteros encontraron cierta resistencia por parte de milicianos armados con fusiles. Sin embargo, la abismal diferencia de armamento se tradujo en el notable número de palestinos muertos. Además, decenas de activistas y civiles resultaron heridos, al igual que dos militares.

En la operación, la de mayor magnitud desde que Israel abandonó Gaza hace casi un año, las tropas ocuparon las ruinas de tres asentamientos israelies situados en el norte de la Franja y ampliaron la llamada 'zona de exclusión' que la artillería bombardea sistemáticamente y en la cual no pueden entrar los palestinos. El Gobierno de Ehud Olmert autorizó el miércoles un despliegue que tiene como objetivo detener el lanzamiento de cohetes Qasam contra el sur de Israel.

Ataque a Ashkelón

El primer ministro dio la orden después de que los milicianos lograran por primera vez alcanzar la ciudad de Ashkelón, de más de 100.000 habitantes. No causaron heridos y simplemente produjeron en el suelo unos agujeros de unos treinta centímetros de diámetro. El Ejecutivo de Tel Aviv decidió tomar represalias a gran escala ante el peligro que supone que ese nuevo tipo de Qasam tenga un alcance de hasta nueve kilómetros. Por ello, los militares han ampliado su despliegue para alejar a los activistas del territorio israelí. No obstante, ayer volvieron a caer algunos cohetes en Sderot y en otras localidades próximas. En todo el día la aviación disparó misiles contra las posiciones en que se encontraban los milicianos. Simultáneamente, helicópteros Apache abrían fuego de ametralladora hacia sus objetivos para proteger el avance de la infantería hasta ocupar casas palestinas en Beit Lahiya y Beit Hanun. En la primera localidad, un proyectil mató a seis civiles, incluidos dos niños de corta edad, dijeron testigos y fuentes médicas.



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