La operadora del servicio 112 que atendió la primera llamada alertando del accidente reconoció que durante la comunicación no fue consciente de la magnitud de la tragedia. «Llamó un hombre desde el convoy, me decía que todo estaba oscuro y que se temía que el metro hubiera descarrilado. Lo peor vino después cuando los familiares nos llamaban preguntando desesperadamente por los suyos», recordaba ayer Pilar Marco.
Lourdes y Roberto, los primeros agentes en llegar al lugar del siniestro, comparten la opinión de Pilar. Los policías aseguraron que no fueron conscientes de lo «duro» que iba a ser el rescate hasta que entraron en el vagón y vieron los los restos mortales.