elcomerciodigital.com
Sábado, 8 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
OpinionCartas
¿Educación para la Ciudadanía? No, gracias
El pasado 20 de junio, don Juan Manso defendía en esta sección la nueva asignatura de 'Educación para la Ciudadanía', que pretende el absurdo de enseñar a los alumnos a ser lo que ya son: ciudadanos. ¿Quién definirá los valores a inculcar? Se olvida el señor Manso que, salvo la educación vial y cuatro reglas de urbanidad, el resto de los contenidos de dicha nueva asignatura sólo pueden ser o vacuos o doctrinarios. Es simplemente falso que exista una idea única y común sobre lo que es el buen ciudadano, como quedó patente tras los sucesos posteriores al 11-M. Me permitiré animar al señor Manso García a leerse los artículos publicados en 'El Catoblepas' por Demetrio Pérez Fernández (www.nodulo.org/ec/2004/n033p22.htm) y Joaquín Robles López (www.nodulo.org/ec/2005/n036p10.htm) y a intentar rebatir sus argumentos.

En otro orden de cosas, puedo coincidir con el señor Manso en lo discutible de la enseñanza de la religión en las escuelas públicas, que no debería servir para catequizar, pero aun en el supuesto de que el PP se equivocase al defender una de estas asignaturas, ello no implica que se equivoque al oponerse a la otra. Cierto también que no existe respaldo científico para los dogmas religiosos, pero tampoco lo hay para los 'valores constitucionales'. En suma, o se deja a interpretación de cada profesor el modelo de 'buen ciudadano' (decidiendo también, se supone, si es 'ciudadano vasco' o 'ciudadano catalán'), con lo que la asignatura no cumplirá sus objetivos, o lo define el Gobierno, con lo que el partidismo interpretativo será inevitable. No hay otra opción, por lo que hay que denunciar esta nueva asignatura como lo que intencionalmente es: un nuevo vehículo de propaganda ideológica en las aulas.



Vocento