elcomerciodigital.com
Sábado, 8 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
Politica
La Guardia Civil sigue sin hallar los casquillos de las balas disparadas al coche de Lavandera en Deva
La Guardia Civil sigue sin hallar los casquillos de las balas disparadas al coche de Lavandera en Deva
TIROTEO. Lugar donde ocurrieron los hechos. / PABLO NOSTI
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Encontrar los casquillos de las balas supuestamente disparadas para atentar contra la vida del ex testigo protegido del 11-M Francisco Javier Lavandera Villazón, el pasado miércoles en Deva, está resultando complicado. Por tercer día consecutivo, un equipo de la Guardia Civil de Gijón peinó ayer sin éxito la zona donde el confidente asegura que fue objeto de cinco disparos. Hasta el momento, los investigadores sólo han encontrado la esquirla de una bala en el interior del vehículo en el que viajaba Lavandera en el momento del supuesto ataque, un Renault Twingo verde.

De todas formas, fuentes próximas a la investigación insistieron ayer a EL COMERCIO que las dificultades para encontrar los casquillos entran dentro de lo normal, dadas las características de la zona en la que se está trabajando, en las inmediaciones de las áreas recreativas del Monte Deva.

Mientras tanto, los compañeros de la unidad de Balística y Trazas Instrumentales del Servicio de Criminalística que se desplazaron el jueves a Gijón desde Madrid continúan prestando su colaboración en el caso. Se están encargando de examinar tanto el Renault Twingo como el lugar donde se produjeron los disparos para tratar de determinar la trayectoria seguida por los proyectiles. Al parecer, tres de ellos impactaron en la parte delantera del vehículo y otros dos lo hicieron en la parte trasera.

De hecho, según manifestó en su denuncia el propio Lavandera, fue la rotura del espejo retrovisor interior del vehículo lo que le provocó las lesiones de carácter leve -unos pequeños rasguños- que presentaba y de las que fue atendido en el Hospital de Cabueñes el mismo miércoles por la tarde.

A partir de los impactos localizados en los cristales del vehículo, la Guardia Civil trata de averiguar el calibre del arma empleada así como la distancia desde la que fueron efectuados los disparos.

La investigación sigue considerando varias hipótesis respecto a la autoría del suceso sin descartar que, tras el mismo, se encuentre un asunto de «rencillas personales» que poco o nada tenga que ver con el sumario de los atentados del 11-M, del que Lavandera es un testigo clave.



Vocento