Los trabajadores del metal desarrollaron en 2005 una jornada media de 1.760,70 horas, unas tres horas menos que el año anterior. Esta variación no impidió el mantenimiento de las diferencias territoriales. Así, los metalúrgicos de la provincia de Cuenca estuvieron mucho más tiempo ocupados que los de Guipúzcoa. Alrededor de 95 horas anuales separaron su actividad. Los datos figuran en un informe de la patronal, Confemetal, que describe la situación del sector en 2005 a través de los convenios provinciales y su comportamiento en los últimos años. La jornada media se ha reducido en casi 27 horas desde 1996.
En Cuenca, durante 2005, un asalariado metalúrgico trabajó 1.795 horas. Tenerife y Las Palmas también figuraron en la lista de jornadas más largas con 1.791 y 1.786 horas. Mientras tanto, los empleados de Guipúzcoa estuvieron activos sólo 1.700 horas. Muy cerca están los vizcaínos, con 1.708, y los y navarros, con 1.717.