«Descubrimos que tuvimos la oportunidad de contar con un pirotécnico de excepción, perfeccionista en su trabajo, con una pólvora de calidad insuperable, una persona que se sentía orgulloso de ser un artesano más». Con estas palabras, el secretario de la Sociedad de Artesanos, Manuel Ochoa, elogiaba los méritos y recordaba la labor realizada por Carlos Rodríguez Núñez, responsable de la pirotecnia Astáriz, que durante diez años -entre 1993 y 2003- se encargó del disparo de la Descarga.
Por ello, por su buen trabajo, la Sociedad de Artesanos entregó anteanoche a los familiares de Rodríguez Núñez la Medalla de Oro, un galardón que le fue concedido a título póstumo.
La asociación destacó del afamado pirotécnico «su calidad humana, ya que siempre antepuso su interés por la Descarga por encima de cualquier otra consideración».
La medalla fue recogida por la viuda de Carlos Rodríguez, Amendina Núñez, y su hijo, Carlos José Rodríguez.
Ochoa destacó la colaboración de los miembros de la pirotecnia Astáriz con la Sociedad de Artesanos y la Descarga, «unas personas cordiales y generosas».
En el acto, celebrado en el auditorio municipal, estuvieron presentes casi un centenar de personas, entre las que se encontraba el alcalde cangués, José Manuel Cuervo, quien reconoció y valoró los merecimientos del galardonado.
Un reconocimiento de varios años en los que Pirotecnia Astáriz dispensó el material y voladores para la Descarga. «Para esta empresa, la seguridad y la calidad primaba por encima de otros menesteres. Además, suyas fueron algunas de las mejores descargas de todos los tiempos», dijo.