elcomerciodigital.com
Lunes, 10 de julio de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


INTERNACIONAL
Internacional
López Obrador acusa Fox de ser un traidor por permitir «el fraude electoral» en México
El candidato de izquierdas convoca para el miércoles una marcha pacífica
López Obrador acusa  Fox de ser un traidor por permitir «el fraude electoral»  en México
BESO. Obrador saluda a sus seguidores en una concentración en la que se denunció fraude electoral. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Andrés Manuel López Obrador esperó hasta la asamblea informativa del sábado para dejar las medias tintas y empleó por primera vez la expresión «fraude electoral» y acusó al presidente Vicente Fox de ser un «traidor a la democracia».

Además, convocó a una «pacífica marcha nacional» que el miércoles saldrá desde las sedes de los 300 distritos electorales del país con destino a la capital.

El popular ex alcalde del Distrito Federal acusó al mandatario de utilizar instituciones y fondos públicos «sin recato alguno y sin cuidar su investidura» a favor de Felipe Calderón, «candidato de la derecha». «Si les permitimos que se impongan mediante el fraude, va a ser una regresión. Por eso, molesta la actitud de Vicente Fox, que llega a la Presidencia gracias a los avances democráticos y cuando está en el poder se convierte en un traidor a la democracia», dijo.

Fox acabó en el año 2000 con 71 años de gobierno ininterrumpido del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Entonces, se consideró que había llegado el cambio, que comenzaba la transición en México y la verdadera democracia.

El candidato de la alianza de izquierda Por el Bien de Todos adelantó que ayer presentarían la impugnación ante el Tribunal Federal Electoral (Trife) contra los resultados de las elecciones del 2 de julio, que, según el informe del Instituto Federal Electoral (IFE) perdió por apenas el 0,58% de los votos.

Miles de seguidores, entre 150.000 y 500.000 según las fuentes, coreaban incansablemente gritos de «presidente» y «voto por voto, casilla por casilla».

Sin provocaciones

Obrador sostuvo que las movilizaciones de protesta respetarán las «garantías individuales sin afectar derechos de terceros. No queremos perjudicar a los ciudadanos. No se trata de cerrar carreteras». Insistió en que es un «movimiento pacífico y no vamos a caer en la provocación y hacerle el juego a nuestros adversarios».

Amlo, que abandonó el PRI en los años 80 para integrar el Partido de la Revolución Democrática (PRD) o del sol azteca, como también le llaman, explicó que su actuación iba más «allá del papel como dirigente, se trata de no permitir un retroceso democrático».

También arremetió contra el IFE, que debió actuar con imparcialidad, pero «se convirtió en un ariete del partido de la derecha y se entregó por entero a la simulación electoral». Insistió en que se violaron los derechos básicos consagrados en la Constitución.

«Parafernalia»

López Obrador manifestó, asimismo, que carecía de peso aducir falta de tiempo para volver a contar los votos. «Más allá de argumentos técnicos o de fundamentaciones legaloides está la democracia y la estabilidad política del país», subrayó.

El líder mexicano recordó que el proceso electoral, según la ley, todavía no ha concluido. «Apenas va a comenzar la calificación de la elección, de modo que nadie puede proclamarse o llamarse siquiera presidente electo. Las felicitaciones de los máximos mandatarios del extranjero (a Felipe Calderón) son pura parafernalia», dijo con rotundidad.



Vocento