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Lunes, 10 de julio de 2006
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OVIEDO
Oviedo
Todos de traje gris
Luis Polo, que expone en Foro Abierto 22 acrílicos, considera a Oviedo una ciudad donde «es difícil encajar las vanguardias»
Todos de traje gris
PINTOR. Luis Polo, en Cervantes. / ROMÁN
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Ha dejado los colores fríos y los cuadros de gran formato. Luis Polo expone en Foro Abierto 22 acrílicos que «rayan la abstracción», tal y como él mismo define. Polo volvió ha pintar hace dos años, cuando se jubiló por enfermedad. Desde entonces, sus hijos han dejado la casa familiar y ahora que está «más tranquilo», puede recuperar el arte que un día fue su modo de vida.

La exposición que acoge hasta el 15 de julio la galería es discreta, al menos por el tamaño de los cuadros. «La sala lo exigía», explica el artista. Escogió el cartón para los lienzos y una técnica de pintura al agua «porque es más limpio y menos tóxico». Lo más llamativo de estas láminas son sus colores: blancos, azules, rojos, amarillos Uno es completamente verde. «Es un río, aunque puede que a ti no te lo parezca», dice.

«Son más llamativos de lo habitual en mí», afirma aunque no sabría a qué se debe este cambio. «En los colores también influye el clima, y aquí todos somos de vestir con traje gris. Te pones uno verde y te llaman loco», bromea. Aunque él siga viviendo en la Asturias «gris», ha cambiado desde que llegó de Santander hace casi 30 años. Quizá a eso se deba el cambio en el colorido.

Desde luego, no será algo puntual, cree que por ahí seguirá su futura tendencia. Su objetivo es buscar el equilibrio de la pintura. «Joan Miró es un maestro en esto. Pinta fuerte pero equilibrado. Hay quien dice que eso lo hace un niño. Que venga y lo haga, porque es muy difícil», añade. Polo vende por 250 euros todos los cuadros que expone en Foro Abierto, «pero ahora no es buen momento para comprar nada, no hay dinero», reconoce. Quizá su casi abstracción también le impida un mayor acercamiento al gran público. «En la abstracción puede que no veas lo que hay, y la gente se empeña en preguntarlo siempre», lamenta. «Entienden de música, pero no de pintura. Estamos acostumbrados a otro arte». Oviedo, además, es para él una ciudad «clásica" donde «es difícil encajar las vanguardias».

Recuerda la sala Tassili, que llevaba el que fuera director del Museo de Bellas Artes José Antonio Fernández-Castañón. «Ha sido, para mí, la mejor galería que ha habido en Oviedo; traía a los mejores». Ahora queda Vértice «con precios muy altos».

Sus cuadros no tienen nombre, simplemente un número. Polo se refiere a ellos como «el tres, el dos ». Para ver la firma hay que detenerse a mirar el cuadro. En un lateral, escribe en mayúsculas 'Luis Polo', «siempre escondido y con un color similar al del fondo de la pintura». Una firma «discreta» que quiere dejar protagonismo a los trazos que a cada cual pueden sugerirle una sensación distinta.



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