Los proyectos del metrotrén y de la supresión de la barrera ferroviaria de Gijón trajeron ayer hasta la ciudad a una nutrida representación del Ayuntamiento de Irún con su alcalde, el socialista José Antonio Santano, a la cabeza.
La delegación vasca mantuvo en el Consistorio gijonés una reunión de trabajo con concejales del equipo de gobierno municipal en la que también estuvo presente el gerente de la sociedad gestora del soterramiento -Gijón al Norte- Pedro Blanco.
Según explicó el regidor de Irún, la ciudad fronteriza guipuzcoana -con 60.000 habitantes y 600.0000 metros cuadrados de superficie ocupados por el ferrocarril- está dando los primeros pasos para desarrollar una operación similar a la que se acometerá en Gijón. Como sucederá aquí, explicó Santano, el objetivo es aprovechar la desaparición de las vías para construir una nueva estación intermodal y transformar una parte sustancial de la ciudad.