El que ha sido portavoz de la Santa Sede durante los últimos 22 años, el español Joaquín Navarro Valls, dejó ayer el cargo, según era su deseo desde hace tiempo, y fue sustituido por el actual director general de Radio Vaticana y también responsable del Centro Televisivo Vaticano, el jesuita Federico Lombardi, de 61 años. Con Navarro se va la última pieza del pontificado de Juan Pablo II y una de las más importantes, desde que en 1984, cuando era corresponsal del diario 'Abc' en Roma, Wojtyla le encargó que se ocupara de las relaciones con la prensa, algo que entonces fue una revolución al tratarse de un laico.