 GIJÓN. Aspecto que presentaba en la tarde del pasado lunes la playa de San Lorenzo. / UCHA |
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Comarcas: cinco serán las zonas meteorológicas en las que se dividirá Asturias. Habrá dos áreas litorales: la occidental y oriental; otra en el suroccidente; una cuarta que enmarcará la zona central y los valles mineros, y una quinta compuesta por la cordillera y los Picos.
Fenómenos que se incluirán en los avisos: viento, lluvia, frío, nieve, temperaturas, tormentas, avisos costeros de viento en la mar, galernas, polvo en suspensión, ola de calor y en el futuro, aludes de nieve en los Picos.
Umbrales de adversidad: Sin riesgo (nivel verde). Riesgo para actividades específicas, pero no para la población general (nivel amarillo). Riesgo importante, umbral de aviso a Protección Civil (nivel naranja). Fenómenos peligrosos ocasionales (nivel rojo). Los avisos serán emitidos por los servicios de prevención de cada centro meteorológico. |
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Alertas comarcalizadas, más precisas y con 60 horas de antelación. El Instituto Nacional de Meteorología (INM) presentó ayer en Santander un nuevo sistema de prevención y vigilancia de fenómenos adversos para Asturias y Cantabria. Se denomina 'Meteoalerta' y con él se pretende alcanzar una mayor exactitud temporal y espacial en la activación de alarmas meteorológicas que conlleven algún tipo de riesgo.
Desde vientos fuertes hasta galernas o tormentas extremas. El listado de fenómenos es amplio, variado y complejo. Incluye las típicas precipitaciones y nevadas, pero también posibilidades de aludes, polvo suspendido en el aire o lluvias tropicales. También olas de calor, aunque de una manera más precisa y regionalizada, lo que evitará que se repitan casos como el ocurrido este lunes, cuando la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, con sede en Madrid, dio un aviso de alarma por altas temperaturas para Asturias, cuando según parámetros de la Consejería de Salud del Principado la situación era de «absoluta normalidad».
El nuevo servicio de alertas refuerza el carácter preventivo para la población o sectores afectados, ya que ofrece mayor concisión en su pronóstico y evolución. Así lo explicó el director del Centro Meteorológico Territorial en Cantabria y Asturias, Salvador Martín, que aseguró que «ahora podremos avisar con mayor detalle geográfico y temporal, con unos textos claros y concisos».
Por lo que respecta a Asturias, la región ha sido dividida en cinco zonas meteorológicas. Se trata del litoral occidental, integrado por 14 municipios; la costa oriental, formada por otros nueve concejos, entre los que figuran Gijón y Llanes; la zona suroccidental, con 16 localidades; el área central, -la más extensa- con 23 concejos, y, por último, la franja compuesta por la cordillera y los Picos, que la componen 16 poblaciones.
Los avisos para cada una de estas comarcas irán en función de la gravedad del fenómeno (valorados en colores verde, amarillo, naranja y rojo). El Centro Meteorológico de Santander avisará de la probabilidad de que exista una tormenta o temperaturas extremas hasta 60 horas antes y podrá precisar los lugares que se verán afectados y no las provincias, como se hacía hasta ahora.
En función de su rareza
El riesgo de que ocurra o no un fenómeno adverso «está en función de su rareza, condición que se ha estudiado en la comarca de cada comunidad conforme a unos estudios estadísticos que el Instituto ha realizado», señaló Salvador Martín, que presentó este nuevo dispositivo en compañía a Odón Hernández, responsable del grupo de Prevención y Vigilancia del Centro Meteorológico Territorial.
«El aviso que se suministre irá acompañado de probabilidades en función de lo que pueda ocurrir con dicho fenómeno adverso», apuntó Martín, especificación que se cuantificará en 'Posible' (hasta el 40%); 'Probable' (entre el 40 y 70%), y 'Muy probable' (más del 70%). Según el director del Centro Meteorológico, las comunicaciones se distribuirán dos veces al día, a las 10.30 y a las 19.30 horas. No obstante, cuando se produzcan avisos especiales, como olas de calor o temporales de nieve, el Instituto ampliará la información, que se facilitará a las comunidades «cuántas veces sea necesaria a lo largo del día».
En el Norte: sol y nubes
La necesidad de disponer de un nuevo sistema de predicción obedece, según Odón Hernández al hecho de que «continuamente se están batiendo récords y nosotros tenemos que hacer cada vez predicciones lo más ajustadas posibles». En el caso de la nieve, indicó que el porcentaje de acierto es del 83%.
Respecto a las previsiones para julio y agosto, Hernández indicó que dominará la estabilidad aunque recordó que en el Norte esto significa que «puede ser sol si hay viento del Nordeste, que limpia todo; o pueden ser nubes». Como dato curioso, indicó que el invierno de 2005 fue el más frío de los últimos 50 años y la pasada primavera, la más seca desde 1912.