El Principado exhibió ayer su esperanza en que el nuevo sistema de predicción del Instituto Nacional de Meteorología permita disponer con alarmas más exactas y ajustadas a la región. El jefe de servicio de Información y Programas de la Consejería de Salud, Patricio Suárez, responsable a su vez del plan regional contra las altas temperaturas, señaló que uno de los problemas con el que se encuentra cada año la región es que la mayor parte de las alarmas se lanzan desde Madrid, a través de la Dirección General de Protección Civil.
En ocasiones, los parámetros que emplean son diferentes a los que maneja la comunidad asturiana para fijar sus niveles de alerta sanitaria.
La Consejería de Salud no quiere polemizar con la Administración central y confía en que estas divergencias se vayan limando en el transcurso del verano. La puesta en marcha del 'Meteolerta' puede contribuir a ello.
La experiencia de 2005
No es la primera vez que Protección Civil lanza una alerta por calor para Asturias cuando los parámetros de temperaturas se sitúan por debajo del umbral de alarma, establecido en 31,5 grados de máxima y 19,5 de mínima. Ya el pasado año, el consejero de Salud, Rafael Sariego, se vio obligado a desmentir que la región se encontrara en situación de peligro por el calor.
Precisamente, para lo que queda de semana, en la que Asturias está en hipotética alarma por altas temperaturas, el día de mayor calor será el próximo viernes, cuando el Instituto Nacional de Meteorología prevé que los termómetros alcancen en Oviedo los 26 grados, unos parámetros calificados de «normales» por Patricio Suárez.