La Policía encontró el pasado lunes por la noche el cadáver de un hombre de 75 años de edad en su domicilio de la calle Sant Crispí de la localidad barcelonesa de Terrassa con un orificio de bala en la cabeza, según informó ayer un portavoz de este cuerpo policial.
Los agentes que descubrieron el cadáver, sobre las once de la noche, habían recibido unos 10 minutos antes el aviso de que se había producido en el domicilio del muerto un «ruido estridente», parecido a un disparo, después de una fuerte discusión entre la víctima y una o varias personas.
Según fuentes policiales, los agentes llegaron al lugar de los hechos y comprobaron que la puerta estaba abierta. Después, tras tomar las debidas precauciones, entraron y en un primer momento creyeron que no había nadie en el interior de la casa de la víctima. Pero tras registrar todo la vivienda, los policías encontraron en la habitación el cadáver de un joven nacido en Málaga, y vieron que el muerto, que estaba encima de la cama, tenía una herida de bala en la sien derecha.