La comisión de festejos de la Magdalena promovió ayer un desafío bolístico a la antigua usanza entre un combinado asturiano y otro cántabro. La iniciativa, que supone recuperar tradiciones deportivas dentro del calendario festivo, contó con el respaldo popular hasta el punto de que el graderío del corro de juego de La Encarnación albergó a un considerable número de espectadores. La selección cántabra se impuso a la asturiana por cinco chicos a uno.
El partido fue breve y de gran calidad al cerrarse de mano en cinco chicos. El sexto parcial permanecerá durante mucho tiempo en la retina de los espectadores al haber logrado los bolistas diez emboques, cinco para cada equipo. Ningún espectador, ni tampoco los jugadores, recordaban una hazaña semejante.
Raúl de Juana, Óscar González, Agustín Fernández y Luis Ángel Mosquera defendieron el pabellón cántabro, mientras que los asturianos colocaron sobre la bolera a otros cuatro primeros espadas: Ico Núñez, Benito Fernández, Francisco Javier Estrada y Jaime Maimarán.
La variedad alcanzó a los tiros y a las rayas. Los jugadores alternaron distancias entre 14 y 15 metros y situaron el emboque cuatro veces a la mano y dos al pulgar.
Cantabria se anotó los cinco primeros chicos con registros de 42, 49, 46, 47 y 42 bolos, aunque los bolistas asturianos fueron dignos rivales tras alcanzar boladas de 31, 42, 43, 44 y 39 palos.
El sexto chico, el único que fue favorable a los asturianos, se jugó desde 15 metros y raya alta a la mano. Agustín Fernández y Raúl de Juana, en dos ocasiones cada uno, y Óscar González, consiguieron un total de cinco emboques para alcanzar un registro de 83 bolos. Parecía misión imposible superar la bolada pero los asturianos también se anotaron cinco emboques y firmaron una victoria sorprendente al derribar 92 palos. Jaime Maimarán y Francisco Estrada, en dos oportunidades cada uno, e Ico Núñez, fueron los autores de las cinco máximas jugadas para el cuadro astur.
El desafío fue arbitrado, sin problemas, por el colegiado Jesús Noriega Haces. La comisión de la Magdalena aportó 1.200 euros que los jugadores se repartieron en concepto de dietas.
Al final del encuentro cada bolista recibió un trofeo que simboliza la figura de un jugador de bolos esculpido en bronce. Los capitanes de ambos equipos recogieron dos vistosas ensaladeras de plata entregadas por el director local del Banco de Santander.