El Comercio

El 'top 10' de las rutas

El 'top 10' de las rutas
  • Una decena de grupos de montaña asturianos recomiendan los mejores trayectos a pie para disfrutar de la estación que ahora comienza en plena naturaleza

El otoño es la estación preferida por muchos aficionados a la montaña y al senderismo para disfrutar de un paisaje que solo en esta época del año se deja ver con su diversa gama de colores proclives al romanticismo de fin de semana y a la melancolía bien entendida. Diez grupos de montaña escogidos al azar nos proponen otras tantas rutas con las que vivir la experiencia de la seronda asturiana.

La sugerencia de Arturo Larroza del grupo San Nicolás de El Coto (Gijón) nos lleva a la falda de la Sierra del Sueve y a su Biescona, un hermoso hayedo situado a baja cota, por debajo de los 500 metros y en el que es posible adentrarse en la magia especial del bosque en esta época. El camino propuesto saldría del lugar de Cofiño (Parres) para enfilar por la Majada de Bustacu y seguir en dirección Este hasta dar con La Biescona. El regreso nos llevaría a salir a Pie de Potru-Casa Julia, en la carretera del Mirador del Fitu. Es una ruta de unas cuatro horas y media, con escasa pendiente y bastante accesible.

Como no podía ser menos, los Picos de Europa son el lugar escogido por dos de los grupos de montaña consultados. Ambos coinciden también en el punto de partida: Sotres. Así, José Manuel Martínez, del G.M. Ensidesa de Gijón, nos invita a iniciar ruta hacia el Jitu Escarandi, seguir hasta la Majada La Jazuca, el Cantu La Concha (2.089 m.) y tomar el sendero del Palo, Cueto los Becerros y Collada de Hojas, para salir a la localidad cántabra de La Hermida. Se trata de una travesía para botas expertas con una duración de unas seis horas. Más llevadera es la ruta que escoge Roberto Cuevas del Grupo Bufarán de Avilés: Sotres-Tielve, ascendiendo a la Collada Portudera, desde la que se pueden contemplar unas buenas vistas de esa parte del macizo: en total unas cuatro horas y ocho o nueve kilómetros de extensión.

Una buena visión del bosque de Asturias en otoño y una ruta accesible en el más correcto significado, pues dispone de buena parte del tramo entablillado para que puedan recorrerla las personas con movilidad reducida, es la propuesta de José Manuel Sánchez, del Grupo de Montaña Naranco de Oviedo. Es la ruta a la cascada del Xiblu, en la parte alta del concejo de Teverga, a la que se puede llegar por la carretera al Puerto de Ventana y de ahí hasta La Focella, con posibilidad de prolongarla hasta el lugar de Torrestío, en tierras babianas. Su duración es de unas cuatro horas para un recorrido de aproximadamente 10 kilómetros.

Amparo González, del Grupo El Trasgu Andayón, de Gijón, considera una buena alternativa para vivir la estación de las hojas muertas el desplazarse hasta el concejo de Aller y, partiendo del lugar de Cuevas, ascender a la Majada de Los Gallos e ir dirigiéndose hacia las Foces del Pino. Su duración, unas seis o siete horas en una travesía de aproximadamente 14 kilómetros. Desde el Grupo Torrecerredo, también gijonés, su propuesta es el bosque de Bermiego en Quirós, con ascenso a la Peña del Alba y final en Bárzana: unos 12 kilómetros que se pueden recorrer entre las cuatro y las cinco horas de caminata.

Varios grupos de montaña han optado por rutas de su propio entorno. Es el caso de Cumbre Llangréu, que por boca de su vicepresidente Enrique Saavedra, nos sugiere la subida al Picu Cogollu (1.024 m.), partiendo desde la parroquia de La Nueva (Ciañu) por la llamada Senda de los Molinos hasta la Campa Urbiés y de ahí a la cumbre del Cogollu: el retorno puede hacerse por el mismo camino o desviándose hacia El Cau para salir al Alto de Santo Emiliano. Unas cuatro o cinco horas y un total de doce kilómetros.

Igualmente barren para casa José Santos del grupo naviego Peña Furada y Javier Fernández del G. M. Moal, de Cangas del Narcea. El primero nos encamina hacia el vecino concejo de Villayón para recorrer la ruta del Champolayo, con ascenso al pico que lleva el mismo nombre que el municipio y descenso a la Zureira, bordeando por los montes el embalse del río Navia.

El grupo cangués va más lejos –es decir, más cerca– en la reivindicación del patrimonio natural local y nos recomienda el mismo entorno del lugar de Moal, con sus bosques de hayas y robles, para seguir por el Chano de la Cuchara y llegar hasta la Pena de Moncóu.

Por último, Alfredo García, del G. M. Peña Mea de la Pola de Laviana, propone un clásico para estrenar las botas este otoño: la ascensión al Pico Tiatordos (1.951 metros) desde Pendones en Caso, con paso por la Mayá de Xulió y a la propia Mayá del Tiatordos, antes de iniciar el tramo final hasta la cumbre. Unas seis horas de andanza para un recorrido de 12 kilómetros aproximados.