El Comercio

«Mi relación con Paco de Lucía fue especial, le echo mucho de menos»

«Mi relación con Paco de Lucía fue especial, le echo mucho de menos»
  • El guitarrista sevillano y uno de los grandes virtuosos del flamenco llega mañana al Teatro de la Laboral de Gijón con su último disco, 'Memoria de los sentidos'

Discípulo de Paco de Lucía, del que ha heredado su maestría, Vicente Amigo (Sevilla, 1967) estará mañana, sábado, en el Teatro de la Laboral

-Viene con su último álbum, 'Memoria de los sentidos', en el que la inspiración nace del flamenco más genuino. ¿Qué le ha llevado a las raíces, tras 'Tierra', su creación anterior, que era un flamenco abierto a otras músicas?

-Es algo muy natural, lo que me pide el corazón en este momento. 'Tierra' fue fruto de un interés que se despertó en mí para trabajar con unos músicos extraordinarios. No fue premeditado, y ahora es igual. Me apetecía grabar un disco así.

-Ha hecho sonar sus cuerdas al lado de Mark Knopfler o de Al Di Meola... ¿Qué puede aprender el flamenco del rock y qué le enseña al rock?

-Siempre he afrontado encuentros de ese tipo como abrazos entre la música. Lo que me gusta de los músicos de rock es que afrontan el escenario con otro humor, con una idea de divertirse. Los flamencos, al menos los guitarristas, lo afrontamos con más miedo. Después, una vez que estás tranquilo te diviertes, pero previo al concierto yo no tengo la alegría que he visto en ellos.

-En 'Memoria de los sentidos', hay un 'Réquiem', dedicado a Paco de Lucía. ¿Cuánto significó Paco?

-Mi relación con Paco fue especial y le echo mucho de menos, mi amigo y compadre. Era el padrino de mi hijo y yo soy el padrino de su hija, pasamos mucho tiempo juntos. Fue muchas cosas para mí desde que me inspiró a tocar la guitarra siendo yo un chiquillo. Para el flamenco y para mí lo es todo. La sensación que tuvimos en la grabación es que estábamos dando las gracias, haciendo nuestro pequeño homenaje de la forma mas sincera y honesta que sabíamos.

-¿La guitarra nunca llega a ser un territorio definitivamente gobernado?

-Últimamente creo que solo puedo transmitir mis sueños con la guitarra. Ya no sé si somos amigos o enemigos inseparables... No sé quién es la prolongación de quién. Para llegar a ser un músico libre tienes que ser un esclavo en muchos sentidos, como sabíamos.

-Aunque lo que transmite la guitarra son sentimientos, ¿caben asimismo los pensamientos?

-Por supuesto que sí. Es mi día a día. Ponerme a pensar y a componer. ¡Muchas veces me pongo delante de la televisión con un partido y puedo ver el partido entero y no saber cómo han quedado!... (ríe). Cuando tengo que pensar en algo... yo lo consulto con mi guitarra.

-¿Los dedos del guitarrista han de ser como los de los orfebres? ¿Qué tiempo dedica diariamente a los ensayos?

-Los dedos y uñas son siempre un problema. Más las uñas. A mí me vuelve loco. Estoy todo el día cuidando mis manos, uñas, limando, tomando vitaminas... Es complicado, pero con el uso que les damos supongo que es normal. Yo estudio todos los días. Me llevo la guitarra de vacaciones y a todos los sitios que vaya. No sé las horas, pero cuatro horas al día le dedico seguro.

-¿Puede explicarse lo que es el 'duende'?

-El 'duende' es un estado de libertad interior en el que no existe el miedo. Por eso se puede volar. Es un estado consciente donde se conecta con el universo o al menos la parte del universo con el que quieres conectar.

-¿Asturias es flamenca?

-Tokyo es flamenca, y Nueva York, y Moscú o Roma... Al final, el flamenco es tan internacional porque es algo con lo que todo el mundo puede identificarse. Habla de tristeza, alegría, amor... Lo básico del sentimiento humano. Creo que todos entendemos el flamenco, otra cosa es que nos guste. ¡Y sí, Asturias por supuesto que también es flamenca!

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