El Comercio
Carlos Hipólito.
Carlos Hipólito. / CUCO CUERVO

«La sinceridad está sobrevalorada»

  • Carlos hipólito estará hoy en el Palacio Valdés y mañana en el Jovellanos con 'La mentira', «un laberinto de infidelidades y secretos» de Florian Zeller que dirige Claudio Tolcachir

Su voz es mucho más que familiar. Carlos Hipólito (Madrid, 1956), un veterano de la escena con de currículo impecable, ha hecho una carrera sólida y en los últimos 16 años ha puesto palabras adultas a Carlos Alcántara convirtiéndose así en uno más en el salón de casa. Lo sabe, y lo disfruta. Como disfruta de todo lo que tiene que ver con el teatro, que hoy le acerca al Palacio Valdés y mañana al Jovellanos con 'La mentira', «un laberinto de infidelidades y secretos» de Florian Zeller que dirige Claudio Tolcachir. Natalia Millán (su mujer en la ficción), Armando del Río y Mapi Sagaseta (su mujer real) le acompañan.

-¿De 'La mentira' qué se aprende?

-No sé si he aprendido algo, pero en lo que me he ratificado es que en que cada pareja es un mundo, tiene sus códigos y uno no debe nunca meterse en una pareja que no es la suya.

-¿Y qué me dice de trabajar en pareja?

-Fíjese que Mapi y yo habíamos estado juntos en películas, series, pero en el mismo plano solo en un corto y nunca en el escenario. De modo que esta es nuestra primera experiencia juntos, y está siendo fabulosa, lo pasamos bien y nos reímos. Conste que no hacemos de matrimonio, mi mujer es Natalia Millán.

-¿No habrá celos?

-¡Noooo! Lo llevamos fenomenal. En el escenario eres un actor. Además, siempre hemos sido muy complices, yo con los trabajos de ella y ella en los míos. Estamos muy a gusto, es un placer.

-Volviendo a las mentiras. ¿Algo tienen de bueno?

-Yo creo, por un lado, que la sinceridad con mayúsculas está sobrevalorada. En aras de esa sinceridad hay gente que se muestra muy impertinente. Circunscribiéndonos al terreno de la pareja, creo que por supuesto las mentiras que implican una traición y una desletad no son tolerables, pero ciertas mentirillas son permisibles y muy utiles para que la convivencia sea más llevadera.

-¿Cuáles son las verdades de esta obra?

-Que es una comedia muy divertida, con un humor muy agudo, que respeta al público, que nace de la reflexión, con personajes empáticos, enseguida reconocibles por el espectador. Es una obra que proporciona un rato muy divertido, hace pensar y crea debate.

-¿Son buenos tiempos para la comedia?

-Los dramas están muy sobervalorados. La comedia siempre se ha menospreciado frente al drama. Es muy dificil hacer una buena comedia y esta lo es. No siendo una comedia de tesis, no es banal, no es vodevil, tiene sus carguitas dentro y puede hacer reflexionar al espectador, conseguir que el públcio se ría de manera inteligente.

-Los actores suelen decir que el teatro es verdad. ¿Por qué?

-Porque se produce en el momento en que el que el público lo está viendo, no hay trampa ni cartón, porque el público siempre es el tercer protagonista. Y porque si el teatro no se hace de verdad es insufrible. El peor enemigo del teatro es el mal teatro.

-¿En la tele está ahora la mayor creatividad?

-Estoy convencido. La televisión está arriesgando lo que el cine no. Está tocando temas más arriesgados, está en la vanguardia narrativa en muchos sentidos. Se está haciendo muy muy valiente y muy nueva.

-¿También en España?

-También. 'Vis a vis' es un ejemplo claro de serie arriesgada, seria, con un tema no fácil de entrada y con una realización y una factura técnica muy buena. Lo mismo 'El ministerio del tiempo', que parte de una idea absolutamente brillante.

-Y ya hasta se exporta.

-Sí, por ejemplo. 'Vis a vis' es la primera serie española emitida en abierto en castellano con los subtítulos en inglés en el Channel 4. Estamos abriendo brecha.

-Está usted en todos los líos.

-Me gustaría estar en más. He tenido suerte.

-Y también es Carlitos Alcántara, la voz de la historia reciente de España.

-¡Para mí la voz era Matías Prats! Es una serie que lleva 18 temporadas en 16 años y, claro, los espectadores están muy habituados, se convierte en un sonido familiar. Yo estoy muy orgulloso de que una voz en off se haya convertido en un personaje. Hay gente que me dice cosas preciosas.

-Seguro que tiene anécdotas a montones.

-Pues sí. Hay gente por la calle que me pide 'dígame usted algo con la voz de Cuéntame'. Y yo que soy muy bien mandao, lo hago. (Risas).

-O sea, que hay 'Cuéntame' para rato.

-Sí ¿Sabe qué pasa? Este año ha tenido más audiencia que el anterior, el público sigue siendo fiel.

-Volvemos con las mentiras. ¿Y la política?

-Hay mucho cinismo y eso siempre implica mentir. Hay una especie de lema en muchos políticos: que si repites mucho una mentira acaba siendo verdad.

-Se confiesa votante socialista. ¿Se imagina que le ofrecen ser ministro?

-No lo sería nunca. No me metería en política jamás. Si me pregunta qué deberían hacer, pues, para empezar, respetar la cultura un poco más, no considerarla entretenimiento si no lo que conforma el espíritu de un país.

-¿Vendrán tiempos mejores con la rebaja del IVA?

-El daño está hecho. Suavizará un poco las heridas, aunque en algunas ya hubo que amputar, muchas empresas cerraron y además no se recaudó más.

-¿Qué será lo próximo?

-En octubre estreno el musical 'Billy Elliot'. Me gusta mucho cantar, estoy feliz. Es un musical extraordinario.

-¿Le queda algo por hacer?

-¡Circo! Yo creo que me tendré que tirar de un trapecio. Soy muy inquieto. No me gusta acomodarme. Me lo estoy pasando pipa. Siempre digo que mientras sigan creyendo que valgo para esto, yo callado.

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