Áliva, paraíso de la blenda acaramelada

La zona de Áliva, a 1.670 metros de cota, se cubre fácilmente de nieve y tapa las minas. / FOTOS: CARMEN PIÑÁN
La zona de Áliva, a 1.670 metros de cota, se cubre fácilmente de nieve y tapa las minas. / FOTOS: CARMEN PIÑÁN

En los Picos de Europa existieron importantes explotaciones mineras, por ejemplo al pie de Peña Vieja

BERNARDO CANGA | CARMEN PIÑÁN

Las Vegas de Sotres pertenecen a los vecinos del pueblo de igual nombre, el más alto de los Picos de Europa, en la parte asturiana (1.050 metros). Para ir a ese lugar se toma la carretera que asciende desde Poncebos, siguiendo el río Duje. Poco antes de llegar a Sotres, en una curva ('La curvona'), se coge la pista que conduce a los Puertos de Aliva. Esa pista minera va por la antigua calzada, una de las principales vías históricas de entrada a Asturias. Por ella escaparon los musulmanes supervivientes de la batalla de Covadonga. Tomando este camino se llega a las Invernales de Cabao (o del Texu), para seguir hacia el sur hasta las Vegas de Sotres en una hora. Desde esa majada se puede ir en similar tiempo hasta Áliva, para ver la ermita de 'La santuca', así como el Chalet Real, al pie de Peña Vieja; y el hotel-refugio Toño Odriozola (1.670 metros). En total son unas 3 horas desde Sotres; cruzando por el pequeño puente que hay frente al 'Canalón del Jierru' y en pendiente subida, hay que acceder a la portilla de 'La Raya', que separa Asturias y Cantabria. En media hora, en 'La Rocona', tenemos Áliva a la vista.

Subiendo desde Espinama (875 metros), también por pista, se llega en similar tiempo entre bosque y las majadas de Tobín e Igüedri. Cruzando 'Las portillas de Boquejón' (aún con las pilastras del antiguo arco minero) y siguiendo al norte, en un cruce vemos la senda a Peña Oviedo y Mogrovejo. Pero de frente se llega a Áliva y a la ermita de 'La santuca' (y a Sotres). A la izquierda, al oeste, se va al refugio de Áliva y el Chalet real, así como a la mina de Las Mánforas, de donde sacaban esas «autenticas gemas» que son la blenda acaramelada, pero no aconsejamos entrar allí por seguridad.

Entre La Liébana y Llanes, atravesando Cabrales, había una calzada, de la que quedan algunos restos. Por ejemplo, en el entorno de los Picos de Europa hay varios puentes romanos o medievales (de base romana) especialmente cerca de Sotres, en Tielve, Invernales de Cabao y Vegas de Sotres (del 'Toru'). El de Poncebos se destruyó hace un siglo, pero perdura La Jaya. También hay en Arenas, Carreña, Golondrón y Rubol, bajo Inguanzo, así como Pompedru, en La Molina. Algo alejado está el Cima, en Les Cabres, próximo a Puenteviejo y La Vidre y Puente Vieyu (de Abandames). El más olvidado es el que se encuentra junto a las Vegas de Sotres, en plena calzada (ahora pista) de Aliva. En 'Caoru' se conserva un buen tramo de empedrado.

Se habla mucho de los Picos de Europa, pero poco de la cantidad de vestigios de época romana. El trazado de sendas fue enorme, dado que los astures tenían allí su monte sagrado ('Dios Vindius'). Las vías de penetración estaban perfectamente hechas y se componían no solo del camino, con armaduras y empedrado, sino también de esos puentes, modernizados con los siglos. Los romanos también explotaron minas, alguna aprovechada hasta fecha reciente. De ellas nos hablaron el geólogo Emilio Gumiel y Rodrigo Suárez Robledano, director de este parque nacional. Encontrándose por Buferrera, Ortiguero, Andara y, sobre todo en el entorno de Aliva, como Lloroza, Liordes, Salgardas, Peñas Hachero y Las Mánforas (La Almanzora). Estas últimas al pie de Peña Vieja, frente al Chalet Real (al noroeste), donde hay la mejor blenda acaramelada del planeta. Sus hermosas tonalidades y trasparencias, así como su brillo (con diversos colores), la hacen parecerse a un caramelo de miel. Otras minas eran de hierro, zinc, manganeso, pirita, plata, cobre o plomo.

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