«La canción es un territorio artístico en el que cada uno puede decir lo que quiera»

«La canción es un territorio artístico en el que cada uno puede decir lo que quiera»

David Ruiz, cantante de La M.O.D.A., defiende la libertad creadora y anuncia para mañana: «Nos vamos a dejar la piel como si fuera el último concierto»

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

Viven su momento más dulce. El septiembre salió al mercado 'Salvavida (de las balas perdidas)' y la cosa va de cine. Incluso han saltado al otro lado del charco y prometen volver. Pero antes estarán en el Gijón Sound, en el escenario Mahou de la plaza Mayor (Mañana, 21 horas, 18 euros). David Ruiz (Burgos, 1986), cantante y compositor de La M.O.D.A. (Maravillosa Orquesta del Alcohol) garantiza un concierto muy especial.

-Siete músicos, folk, country, pop, rock... ¿Cómo se agita ese cóctel?

-Es más natural de lo que pueda parecer. Tenemos una visión conjunta de hacia dónde tienen que ir las canciones para que signifiquen algo y nos llenen.

-Pero usted compone.

-Yo hago las canciones con la guitarra y la voz y luego en el local todos aportan la manera de tocar y entender la música. No somos un un grupo de extraños, cada personalidad va encajando, conocemos nuestros puntos fuertes y cuándo algo va para adelante y cuándo hay que darle la vuelta. Manejamos los conceptos de cualquier trabajo: la constancia y el error para llegar al acierto.

-Pero luego está la magia de las canciones. ¿Cómo llega?

-Si hay fórmula secreta, es la sinceridad, la honestidad y las ganas de seguir creciendo como músicos y personas.

-Tiene editado un poemario. ¿Hay diferencia entre escribir un poema y una canción?

-La hay. El poema viene en un folio en blanco y no hay música que lo rodee, distraiga y enriquezca. Las canciones tienen letra pero también otro lenguaje, el musical, que lo cambia todo. Tienen en común sinceridad y honestidad. Son dos mundos que colindan.

-¿Y cómo se convierten en una cosa u otra o se quedan en el camino?

-No sé. Soy un chaval que busca expresarse, sea en un libro o en un disco. No lo pienso, simplemente uno va acumulando material y va trabajando; luego está el ejercicio de tomar perspectiva y ahí tiene que aparecer el instinto y decidir.

-¿Importa más el trabajo o la inspiración?

-La inspiración es algo que llevas dentro de ti y no puedes controlar, el trabajo, sí; sin una de las dos es imposible funcionar. Si no tienes ese punto de inspiración no va a salir nada, y al reves, si estás tocado por los dioses del arte y no te sientas delante del folio, tampoco. Es fundamental estar con los ojos bien abiertos y buscar en todos los lados esas pequeñas partículas que se cuelan y que cuando te quieres dar cuenta han cristalizado. Es la manera de llegar al momento mágico.

-Y luego está la magia del directo. ¿Cómo se logra?

-A base de ensayos y de ir puliendo el sonido en conjunto. Y creerte lo que haces, dejarte la piel. El público es sagrado.

-¿Les quedan muchos sonidos por meter en su cóctel?

-Muchos. Acabamos de empezar. Nos queda la música latinoamericana, brasileña, africana, el folclore de muchos lugares de Europa... Se irán incorporarando de forma natural. Todas las influencias hay que pasarlas por el propio tamiz, sino puede sonar artificial.

-Raperos presos. ¿Qué pasa?

-Tenemos la obligacion de defender que la canción es un territorio artístico en el que cada uno puede decir lo que quiera.

-¿Diagnóstico a la música?

-Ya no necesitamos a las grandes discográficas para grabar un disco. Internet ha traído cosas menos positivas, pero también oportunidades, y este es un buen momento para reivindicar la libertad de expresión y que la música es un vehículo muy poderoso de unión.

-¿Y mañana en Gijón qué?

-Nos vamos a dejar la piel como si fuera el último concierto.

Más Gijón Sound Festival

Temas

Gijón

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos