La carretera más alta de Asturias

Vista del Cuitu Negru, a los pies del Brañillín. / CARMEN PIÑÁN
Vista del Cuitu Negru, a los pies del Brañillín. / CARMEN PIÑÁN

En el límite de tierras leonesas y asturianas, cerca de uno de los ramales de la Vía de La Plata, está la vía asfaltada más elevada de la región

CARMEN PIÑÁN / BERNARDO CANGA

Jovellanos recorrió antiguas calzadas romanas entre Asturias y León, así como limitando con Cantabria. Una de ellas, la famosa Vía de La Plata, tenía varios ramales para llegar a Gijón, tanto por el puerto de La Mesa, en un principio, como, posteriormente, cuando pasó ya por La Carisa, o más modernamente por el puerto de Pajares, que fueron los principales caminos para entrar y salir de Asturias durante siglos, al relegarse a segundo término el de La Mesa (senda prehistórica acondicionada en época romana). Al puerto de Pajares se podía acceder desde varias zonas, pero la más notable, por el monte Valgrande. En esos lugares tienen su hábitat urogallo, lobo y oso.

La caminata que proponemos es por la nueva carretera (asfaltada hace un lustro), o su entorno, que desde el Brañillín (o Brañilín), en la estación invernal Valgrande-Pajares, sube a la cima de la sierra o picu Cuitu Negru (Cuitunigru, dicen los lugareños), en unos tres kilómetros de recorrido, que se hacen bien en una hora de subida, aunque por los senderos de su entorno puede ser algo más. Esta carretera, asentada en el concejo de Lena, es la vía asfaltada más elevada de Asturias, pues llega a los 1.850 metros de cota (la cumbre donde hay un gran repetidor se encuentra a 1.865 metros sobre el nivel del mar). Hasta hace cinco años, la carretera asfaltada más alta de todas las asturianas era la del picu Gamoniteiru, en la sierra del Aramo (en tierras quirosanas), que llega a los 1.782 metros, seguida de la del alto de La Farrapona, en Somiedo, que está a 1.708 metros. Al final de esta nueva vía asfaltada, por ahora con el tráfico restringido, hay varias instalaciones de la estación, con un bosque de telesillas y un abandonado bar. El desnivel de subida, entre el Brañillín y el Cuitunigru es de casi 400 metros, en los tres kilómetros de distancia. A ese pico también se le conoce con el nombre de Carbajosa. El paseo se puede iniciar en el aparcamiento de la estación invernal, cruzando una portilla de la nueva carretera y luego coger los senderos que la bordean o la atraviesan y que se ven bien marcados (si nos vamos fijando) al poco tiempo de iniciar la marcha...

A mitad de camino se puede atravesar por camperas, a nuestra derecha, en aparente 'pindia' subida, o bien coger una pista un poco antes, también a la derecha de la carretera. Ya dando vista al final de la marcha, donde se ven las instalaciones de lo alto, se podría atravesar una alambrada y portilla, en dirección Oeste, que, por viejo sendero pastoril, nos lleva, circunvalando el pico, a una pista que al Sur sube desde los pueblos y embalses de Viadangos y Casares de Arbás (cercanos a la población de Rodiezmo, por donde iba la verdadera calzada de La Plata).

Esa pista, que cogemos junto a una vieja fuente (antes habremos dejado un redil de ovejas) y un tendido eléctrico, nos lleva en poco tiempo a lo alto del Cuitunigru, con su repetidor, y cerca del otrora bar. La bajada puede ser por la carretera, o al revés, subir por la vía asfaltada o su entorno y bajar tomando, al Suroeste, la senda, junto a la pista, al lado de las torres de tendido eléctrico. Todo ello en una hora de subida y otra de bajada.

Abajo, al Norte, nos quedará el gran hayedo de Valgrande, del que decía Alfonso X el Sabio en su libro de Las Monterías, que era un «Real Monte de Osos». Más al Oeste, está el macizo de Ubiña majestuoso y un sinfín de montes y valles del hermoso concejo de Lena.

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