«Era un gran fan de Beatles y Rolling, después la polifonía me conquistó»

Peter Phillips, que llegó anoche a Gijón, ante un atril.
/ARNALDO GARCÍA
Peter Phillips, que llegó anoche a Gijón, ante un atril. / ARNALDO GARCÍA

El británico Peter Phillips, autoridad mundial en música renacentista, dirigirá en La Laboral al Coro León de Oro en el concierto de su vigésimo aniversario

Mañana se conmemora en la iglesia de La Laboral el vigésimo aniversario del Coro León de Oro (LDO), que en esta ocasión estará dirigido por Peter Phillips, fundador de The Thallis Scholars y autoridad mundial en música renacentista. Se le nombrará oficialmente como Director Honorífico del coro luanquín, con quien ha grabado el pasado año en la iglesia de Santiago el Mayor, en Vega de Sariego, el CD titulado 'Intimate & Brilliant: el lenguaje eterno del alma'.

-Nació en Southampton, en 1953. ¿No hubiera sido más natural que le atrajeran los Beatles o los Rolling?

-Sí, era un gran fan de ambos grupos en los 50 y los 60. La polifonía no me conquistó hasta finales de los 60, cuando tuve claro que quería dedicarme a interpretarla. ¡Nunca me interesó ser un beatnik! Lo que me llevó a la polifonía fue darme cuenta cuando era joven de la belleza que hay en ella. Nunca he encontrado ninguna forma de arte más hermosa.

-Ha dicho que Thomas Tallis, que da nombre a su coro, es equivalente a Miguel Ángel o Leonardo da Vinci. ¿Por qué se le conoce menos?

-¡Buena pregunta! La apreciación de la música clásica por parte del gran público siempre ha estado rezagada respecto a las Bellas Artes. Miguel Ángel y Palestrina trabajaron juntos en la Capilla Sixtina y en la época se les respetaba por igual. Sin embargo, actualmente Miguel Ángel es mucho más famoso, incluso entre los propios músicos. No sabría decir por qué, salvo que es un prejuicio que se ha visto reforzado por los historiadores durante más de 400 años. He dedicado toda mi carrera a restablecer el equilibrio en la medida de lo posible.

-¿Qué sensaciones le dejó la grabación con el León de Oro de 'Intimate & Brilliant: el lenguaje eterno del alma'?

-Esta grabación fue en muchos sentidos el proyecto más memorable que he hecho con ellos, aunque siempre guardaré un recuerdo imborrable de su entusiasmo cuando ganaron el concurso coral que organizo en Londres cada dos años. En las grabaciones hay tiempo para intentar que cada detalle esté en su lugar. Esto es siempre un trabajo extenuante, y no sabía hasta dónde podría llegar con aficionados. Me quedé muy impresionado de adónde pude llegar con el León de Oro.

-¿El 'lenguaje del alma' abarca a quienes no son religiosos?

-Sin duda. Cantamos por todos los rincones del mundo, en sitios sin tradición cristiana (China y Japón, por ejemplo) y la presentamos sencillamente como una música magnífica, igual que una sinfonía de Beethoven es música magnífica. Sí creo que la polifonía tiene un fuerte contenido espiritual -las voces a capella pueden generar ese efecto-, pero también creo que cualquiera es capaz de apreciarlo, no necesariamente solo las personas religiosas.

-¿La música es indispensable para este tiempo tan convulso?

-No es el único antídoto. Me gusta mucho el críquet. Pero si estás buscando una forma de arte que tenga el poder de sacarte realmente de ti mismo durante un instante, la polifonía bien interpretada es el arte ideal. Toda música funciona rápido sobre los sentidos, pero la faceta espiritual de la polifonía la hace especialmente eficaz.

-¿Qué sentimientos le despierta el ser nombrado Director Honorífico del Coro León de Oro?

-Estoy muy ilusionado. Procuro no dar por supuesto que mi trabajo se vaya a apreciar en todos los sitios donde voy, y tener la evidencia de que a veces sí es apreciado constituye un gran ánimo para mí. Y recibir ese aprecio de gente como Marco Antonio García de Paz, a quien admiro muchísimo, es un estímulo aún mayor.

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