«Ni las sequías ni las inundaciones evitan que los tontos prosperen»

El actor José Sacristán estará este fin de semana en Gijón y Avilés. /Óscar del Pozo
El actor José Sacristán estará este fin de semana en Gijón y Avilés. / Óscar del Pozo

José Sacristán estará hoy en Gijón y mañana en Avilés con 'La muñeca de porcelana', una obra que ahonda en la influencia de los poderosos y del dinero

Miguel Rojo
MIGUEL ROJOGijón

Superviviente de una generación de actores irrepetibles, de esos que triunfaban en la única cadena de televisión que había y cuya cara conoce todo el mundo, José Sacristán (Chinchón, 1937) cumplirá en septiembre los 81, y llega a Asturias en plena forma y sin intención de apartarse de la profesión. Cierra la gira nacional de 'Muñeca de porcelana', en el Teatro Jovellanos (hoy, a las 20.30 horas) y el Palacio Valdés (mañana, 20.15 horas). Una obra de David Mammet en la que interpreta a un poderoso millonario que se plantea dejar a un lado los negocios y la lucha de poder para centrarse en su esposa.

–Llega a Asturias con una obra en la que se analizan los hilos del poder y cómo afectan a los ciudadanos. ¿Cree que llegará el día en que este tema pierda actualidad?

–La obra habla de la servidumbre que produce el poder, un tema que siempre ha estado de actualidad, desde el principio de los tiempos. Una vez que se accede al poder económico, se puede controlar al poder político, y desde el poder poítico se controla el poder moral. Está claro que es el dinero el que domina a los ciudadanos, el que trata de moverlo todo.

–¿Trata la obra de crear una opinión contraria a esta forma de funcionar que tiene el mundo?

–Mammet es un auténtico cronista de su tiempo, con un punto de mala leche muy interesante, pero que no pontifica, no intenta adoctrinar. Trata de que cada uno de los espectadores saque sus propias conclusiones. Después de dos años y medio de gira acabamos en Gijón y Avilés, y para mí ha sido todo un periodo de gran satisfacción, como actor y como ciudadano, por poder poner sobre la mesa estos temas.

–El protagonista se plantea dejar a un lado su trabajo. ¿Se ha planteado José Sacristán en algún momento la jubilación?

–Esta gente no puede decirse que se jubile, no es un concepto que a ellos les afecte, más bien se apartan. Pero no es mi caso. Si te apasiona tu trabajo, y a mí me apasiona el mío, y mientras la naturaleza me dé la lucidez necesaria para llevarlo a cabo, seguiré adelante.

–También hace de abuelo al que le cambia la vida con la llegada a casa de su nieto en 'Formentera Lady', su última película.

–Venimos ahora de Formentera, del estreno. El rodaje se hizo hace un año. Yo no conocía la isla y el lugar me pareció impresionante. Es una película muy abierta, limpia, tierna y con sentido del humor.

–Tenemos nuevo Gobierno. ¿Qué le parece que haya otra vez Ministerio de Cultura?

–Me parece cojonudo, es muy buena señal. Yo soy de los que estoy disfrutando con este panorama, a pesar de que sabemos que las dificultades para avanzar serán extremas.

–¿Y qué le parece el ministro, Máxim Huerta?

–No tengo datos para valorarlo, porque desconozco sus capacidades. Eso sí, viendo el perfil general del Gobierno, supongo que no debe andar desencaminado si lo ha elegido. Luego se verá si es un gran acierto o un fracaso absoluto, pero habrá que esperar a ver qué pasa.

–¿Se acabaron los tiempos de enfrentamiento entre el Gobierno y la gente del cine, que parece enquistado desde el 'No a la guerra'?

–Espero que todo eso quede como cosa del pasado, confío en que nos entendamos entre todos. Eso sí, ahora la izquierda debe estar a la altura de las circunstancias, dejarse de tonterías y trabajar juntos. Que no suceda eso de que las derechas luchan contra las izquierdas y las izquierdas luchan entre ellas.

–Ha dicho recientemente que tiene alergia a los tontos. ¿Es que hay ahora más tontos que antes?

–Hay una epidemia de tontos desde el comienzo de los tiempos, y todos los años hay muy buena cosecha. Puede haber sequías e inundaciones, pero eso no impide que los tontos prosperen.

–¿Se refiere a muchos de los que opinan en Twitter?

–Es algo que no me interesa en absoluto. Yo no tengo internet ni teléfono móvil y estoy encantado de la vida.

–Supongo que será porque las llamadas para trabajar le llegan al fijo...

–Bueno, me puedo permitir el lujo de hacerlo, porque es mi mujer quien tiene móvil y atiende las llamadas.

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