Noche con arte de El Arrebato

Javier Labandón, durante un concierto en Asturias. / PALOMA UCHA
Javier Labandón, durante un concierto en Asturias. / PALOMA UCHA

«Asturias tiene compás», afirma Javier Labandón, que mañana pondrá a sus fans asturianos a corear sus éxitos en la Laboral

A. VILLACORTA

Dice la RAE que arrebato puede traducirse por furor, enajenamiento causado por la vehemencia de alguna pasión o incluso éxtasis. Y eso es lo que El Arrebato -con artículo determinante- promete ofrecer mañana en Gijón a su público asturiano, ante el que vuelve «fresco y descansado, tanto física, como mentalmente». Porque, desde que Dioni, de Camela, «casi un hermano», animase a Javier Labandón a lanzarse al mercado discográfico en solitario, los éxitos lo han coronado legítimamente con un disco de diamante por la venta de más de un millón de copias a lo largo de toda su carrera, ahí es nada, y con diez discos de platino.

Regresa al Teatro de la Laboral El Arrebato con 'Músico de guardia', su novena aventura sonora a cuyo timón se sitúa un tándem que, dice, es garante del mejor sonido y de más triunfos: David Santisteban y Riki Rivera. Porque, en su recital, además del flamenco y las rumbas que son el sello de la casa y que no pueden faltar en ningún sarao que se precie ('Búscate un hombre que te quiera', 'Una noche con arte'), el músico sevillano y sevillista se descuelga con una renovación en toda regla, «con más pop y muchos toques rockeros y eléctricos». Eso sí, sin perder su esencia, la de un hombre «con un mensaje positivo, de superación», y que no cree que haya muchas diferencias entre este Norte y su Sur. «Aparte de que aquí os gusta más la sidra que la cerveza, Asturias tiene compás. Incluso los colores del Sporting son también los del Sevilla».

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