Un paseo por «las historias» del ‘Titanic’

Representantes del Ayuntamiento y de la Fundación ‘Titanic’ brindan con Goyo Ezama (derecha) en la carpa de la exposición. / P. UCHA

Los Jardines del Náutico acogen una exposición que incluye la maqueta más grande del mundo de este barco

JOSÉ L. GONZÁLEZGIJÓN.

Gran parte de la culpa de que se hundiera el ‘Titanic’ la tuvo la escoria. Los remaches con los que se unían las placas de acero del casco de uno de los barcos más famosos de la historia estaban fabricados con una proporción demasiado elevada de este material, lo que hizo que perdieran resistencia y, ante el choque del iceberg que provocó su hundimiento, se soltasen. Este es solo uno de los secretos que se pueden conocer en la exposición ‘Titanic, The Reconstruction’, una iniciativa organizada por la Fundación Titanic con patrocinio de ELCOMERCIO y que se podrá ver desde hoy hasta el 7 de enero en los Jardines del Náutico, en Gijón. Ayer hubo una inauguración oficiosa. Representantes del Ayuntamiento acompañados por el director general de este periódico, Goyo Ezama, acudieron a la carpa donde vieron los contenidos y asistieron al lanzamiento contra una plancha de acero original del barco de una botella de champán ‘Henry Abele’, la misma marca que se usó en la botadura del ‘Titanic’.

El objetivo de esta muestra, según explicó el presidente de la Fundación, Jesús Ferreiro, es «contar las historias» que sucedieron durante los cuatro días de 1912 que este barco estuvo en el mar. Para conseguirlo, lo primero es conocer el contexto. Un documental de 12 minutos que se puede ver al entrar sirve para «que la gente entre preparada. Luego comienza la exposición. La gente se pone la audioguía, que es una de las mejores que hay en el mundo, e inicia la visita».

El primer espacio está dedicado a los orígenes del ‘Titanic’: una imagen de la casa donde se decidió su construcción, herramientas de los astilleros o materiales de fabricación. «El ‘Titanic’ se hundió con las luces encendidas y la razón está en que la instalación eléctrica iba por unos conductos de bronce que la hacían estanca». Señala Jesús Ferreiro.

En este espacio hay un elemento de gran valor simbólico: el timón original del ‘Olimpic’, uno de los hermanos gemelos del ‘Titanic’. Y es que Edward Smith, capitán del buque siniestrado, fue también el responsable del hermano del legendario barco.

Noticias relacionadas

Otro de los elementos que destacan son las dos planchas de acero originales. «Nadie puede tener ninguna parte del ‘Titanic’ que se haya sacado del fondo del mar, todas son del Gobierno de los EEUU. Solo se pueden tener en cesión».

El recorrido expositivo continúa por una de las historias más recordadas del naufragio, la de la orquesta. «Todos los supervivientes dicen que se portaron como caballeros, aunque no está muy clara cuál fue la última pieza que interpretaron», explica Jesús Ferreiro. La razón de la confusión es que, en el momento último del hundimiento, había «1.000 personas en el agua gritando de dolor, además de las explosiones. Las personas que sacaron del agua decían que gritaban así porque sentían como si les estuvieran cortando los pies con cuchillas, aunque su recuerdo más intenso es que, los que se quedaron en el agua, se callaron todos a la vez».

Además de los vestidos, la sala de radio, los baños, el champán y las noticias publicadas por EL COMERCIO en 1912, la exposición guarda para el final una joya: la maqueta del ‘Titanic’, la más grande que existe. Con los interiores iluminados, da una idea de lo que en su día fue el barco más grande del mundo, un buque que, debido a un fatal accidente en el que murieron 1.514 personas, acabó convertido en leyenda.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos