El refugio secreto de los gamos

Los gamos se acercan, junto a las vacas y caballos,
a refrescarse en la laguna del Potril.
/CARMEN PIÑÁN
Los gamos se acercan, junto a las vacas y caballos, a refrescarse en la laguna del Potril. / CARMEN PIÑÁN

El Sueve nos ofrece una curiosa ruta para ver cérvidos cerca de las vegas de Espineres, Requexu y Los Vasos

BERNARDO CANGA / CARMEN PIÑÁN

Como complemento a otros reportajes, donde se trataba de excursiones por la sierra del Sueve vamos a reseñar, a petición de varios lectores, los lugares ideales para ver gamos en esta sierra costera, pues otras veces se hacía de pasada, por falta de espacio. El Sueve es la única zona de Asturias donde se encuentran estos bellos cérvidos, pues aunque se repoblaron varios montes con ellos, entre los años 1955 y 1960, por ejemplo el Peña Mayor, Porupintu y La Muriosa, fue solamente en el Sueve donde se aclimataron magníficamente a las condiciones de este territorio de roca caliza, enclavado cerca del Mar Cantábrico. Esta sierra, último reducto natural, en los últimos siglos, de los famosos caballos asturcones, tiene unos cien kilómetros cuadrados de extensión y su máxima altitud está en el Picu Pienzu, con 1.149 metros sobre el nivel del mar, siendo una de las principales cotas (no volcánicas) más cercana a la costa de todo el planeta. Otra particularidad del Sueve es su extenso tejedal. Otra que cuenta con el hayedo más bajo de Asturias y, posiblemente, de toda la Cordillera Cantábrica, La Biescona o la Biesca La Toya.

Relataremos que para ver los gamos, tanto los grupos de hembras y crías, como los machos (o 'paletos', llamados así por sus cuernos en forma de pala), se puede salir desde el Altu La Llama, en la carretera de Colunga a Infiesto, por Libardón (AS-258) o la que llega desde Borines y Villamayor (AS-259), tomando la pista de 4 kilómetros que sube a la majada de Espineres, pasando por La Raíz, Sames y Obiñes, o por los senderos pastoriles que la bordean. Ya en Espineres, tras caminar poco más de una hora, tomaremos las sendas que en dirección Este nos conducen al Picu La Múa o a la majada del Potril, pasando por El Requexu. Mejor ir por el del fondo del valle, a la izquierda (al Noreste), entre los picos Madalín y La Múa, que por la pista de enfrente (al Este), que frecuentan los coches todoterreno de guardas y cazadores. Intentemos ir por camino pastoril y camperas, que no por el roquedo calizo. El sendero de los lugareños cuenta con 'jitos' y está bien pisado.

Tras otra hora de caminata y viendo una pequeña laguna y antiguo 'pescadero' de asturcones, en El Requexu, estaremos en una de las zonas pobladas de gamos más importantes de esta sierra, el entorno del Potril. Allí están por todos lados, tanto en los riscos, como en los 'follos', o 'jous'; y en los bosquetes, así como en los picos Vegallories, Madalín, Fontanielles, Palomeru, La Múa o Mirueñu. Desde El Potril, donde hay una buena cabaña y una pequeña laguna en forma de corazón (donde van a saciar la sed los gamos), sale una senda montaraz, al Noreste, que va a la antigua majada y fuente de Los Vasos, rodeada de bosque y plagada de esos cérvidos, entre los picos Pienzu, Mirueñu y Corripies. Otra media hora se tarda, entre la maleza y la roca, en llegar a ese misterioso lugar, desde El Potril. Aunque en esta segunda parte (ir a Los Vasos) es mejor hacerlo con buen guía.

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