Pozo del Amo y Jaya Cruzá

Jaya Cruzá (o haya doblada) cerca de pozo del Amo./Carmen Piñán
Jaya Cruzá (o haya doblada) cerca de pozo del Amo. / Carmen Piñán

Cerca de la orilla del Saja y del Hayedo Sejos hay lugares de ensueño

BERNARDO CANGA / CARMEN PIÑÁN

Tomando la carretera que sube desde Cabezón de La Sal al puerto de Palombera (CA-180), atravesando los valles de Cabuerniga y del Saja (ya en la CA-280), nos adentramos en el Parque Natural de Saja-Besaya. Primero pasaremos por típicos y bien cuidados pueblos, con sus casas restauradas y llenas de flores, como Ruente, a los pies de la sierra del Escudo. En esa zona se puede hacer una interesante excursión a pie o bicicleta. Este paseo podría ser al pozo del Amo o Puente Pumar, por las entrañas de un misterioso y bello monte, denominado Hayedo Sejos, casi a la orilla del río Saja.

Entre los kilómetros 15 y 16 de la CA-280, está en plena carretera, en una curva, el llamado pozo del Amo, pero en realidad este pozo son varios más a lo largo del Saja. Por esto no aconsejamos parar en ese punto, pues aunque existe a la izquierda de la carretera, según se asciende, un pequeño apartadero para un par de coches la zona tiene su riesgo por la estrechez de la vía, en plena curva y sobre un puente. Mejor es seguir unos metros por esta carretera y, en otra curva, antes del kilómetro 16, está en panel que nos indica la ruta de la Jaya Cruzá, con un buen aparcamiento para varios vehículos. Allí comenzaremos el paseo por el Hayedo Sejos, cruzando el bosque por ancha pista, en principio ascendente.

Tras una hora de caminata y tras pasar por el indicador de la zona Tramborrios (donde se cruzan varios arroyos, tributarios del Saja), seguiremos subiendo suavemente y contemplando el hayedo. A la derecha del camino veremos varios árboles 'doblados', por lo menos un par de ellos, de donde viene el nombre de Jaya Cruzá (o Jaya Corbá). Encontrándonos a los pocos metros con el otro pozo del Amo, en medio del río.

Allí, junto a cascadas o torrenteras, hay un puente, que no aconsejamos cruzar; pues el camino se transforma en sendero, con mucha vegetación. Si nos arriesgamos y lo cruzásemos, podríamos llegar nuevamente al punto de partida y carretera CA-280. Pero si decidimos seguir la pista, antigua calzada (queda algo del empedrado), subiremos, en otra hora larga, a los puertos de Sejos y puente Pumar, con amplias praderías y 'menhires'.

Aunque el paseo ida y vuelta por la misma pista, en unas 3 horas, puede ser ya una hermosa caminata.

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