'El tratamiento' sube el cine a las tablas

Francisco Reyes, Francesco Carril, Ana Alonso, Pablo Remón, Bárbara Lennie y Emilio Tomé. / MARIETA
Francisco Reyes, Francesco Carril, Ana Alonso, Pablo Remón, Bárbara Lennie y Emilio Tomé. / MARIETA

El Teatro Palacio Valdés acoge hoy el estreno absoluto de un texto de Pablo Remón que se adentra en el universo cinematográfico con el humor como aliado

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

Antes de que una película sea siquiera un embrión, nace -y puede que ni crezca ni se desarrolle- un tratamiento. En la industria del cine se utiliza este término para nombrar al resumen secuenciado de lo que podría ser un filme. Es el principio de todo, que no tiene por qué llegar al fin, y el título elegido por Pablo Remón para el montaje teatral que hoy se estrena en el Palacio Valdés de Avilés. Cinco actores -Bárbara Lennie, Francesco Carril, Ana Alonso, Francisco Reyes y Emilio Tomé- dan vida a una veintena de personajes para hablar de las «relaciones del cine y la vida», para adentrarse en el 'making off' de una película, en las relaciones entre el guionista y los personajes.

Es curioso que la obra antes de escribirse fue en sí misma una suerte de tratamiento. Remón presentó la idea a El Pavon Teatro Kamikaze y le dieron el visto bueno. Tenía ya los nombres del elenco y escribió pensando en ellos. Y, luego, en los ensayos se reescribió de nuevo hasta adoptar esta comedia la forma definitiva que hoy se podrá ver en Avilés.

«No tiene un ánimo documental, pero lo que se ve es un poco la trastienda del cine», apunta Pablo Remón, que parió este texto desde la experiencia propia y que sabe en su pellejo que el cine tiene mucho que ver con los sueños, pero es también «una industria complicada». Es tan poético como prosaico, pero es más aún, es un viaje a la pasión, a las ganas de hacer cine, de contar historias.

Juega a otra dualidad el montaje: la de ser al tiempo teatral y cinematográfico. Pone a funcionar la imaginación del espectador y al mismo tiempo introduce elementos como el 'flashback'. Es, además, «una construcción muy musical» la que se sirve en escena, que ofrece una visión del cine amable, pero con su puntito de sal. «El cine es mi familia, lo trato con cercanía y cariño, pero la obra tiene también un elemento de sátira», apunta el director y dramaturgo. Va más allá y resume a la perfección lo que busca: «El cine es un circo y aquí se convierte en algo celebrativo».

La celebración en las tablas se ha trasladado a los ensayos, donde los actores han id o poniendo su parte -y también su experiencia en el cine- para configurar 'El tratamiento'. Tras Avilés y pasar por el Teatro Principal de Vitoria, la obra se instalará en el Pavón de Madrid el 14 de marzo para quedarse hasta el 8 de abril.

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