Visita a Pedro Pidal en Ordiales

Los descendientes de Pedro Pidal y varios amigos, en la tumba de Pedro Pidal en Ordiales./B. C.
Los descendientes de Pedro Pidal y varios amigos, en la tumba de Pedro Pidal en Ordiales. / B. C.

En el centenario del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga es una buena opción acercarse hasta la tumba del que fue Marqués de Villaviciosa

BERNARDO CANGA / CARMEN PIÑÁN

Una excursión a pie, de unas seis horas de duración, entre ida y vuelta, desde el llamado Pan de Carmen y Pozu del Alemán al Mirador de Ordiales, pasando por Vega Redonda y su refugio. Esa es la propuesta que ofrecemos hoy.

Se podría empezar en la Vega Enol, junto al lago del mismo nombre, pero entonces es una hora más de caminata (3 kilómetros largos) a la ida y otra al regreso por la pista, apta para vehículos. Al poco de empezar la subida, cruzando el río Pomperi, se va por empedrado de antigua calzada (hay dos ramales) y ya en la majada de Vega la Piedra, a pocos minutos del Pozu del Alemán, a la izquierda del camino, hay un viejo corro de piedra.

Luego se sigue la senda, al sur, por las majadas de Canrasu y La Rondiella, contemplando en lo alto las Peñas Santas, antes de llegar al refugio de Vega Redonda. Hasta aquí son casi un par de horas desde Pan de Carmen; y hasta Ordiales quedará otra hora larga, por senda algo pendiente, bordeando el Porru Canga y La Torga, para llegar a la gran vega, donde en lo alto se alza el Mirador de Ordiales, a casi 1.800 metros de cota y a mil metros de altura sobre el valle de Angón, en Amieva. Encima están los picos Cotalba y Requexón, siendo este uno de los enclaves maravillosos del entorno de los Lagos de Covadonga y de todo el macizo de las Peñas Santas, o Cornión, por ahora no muy masificado, al no llegar vehículos.

Los descendientes de Pedro Pidal, Marques de Villaviciosa de Asturias y precursor de los parques nacionales españoles, manifestaron hace unos días en un acto en Cangas de Onís que si este gran gijonés, al conseguir hace cien años declarar la Montaña de Covadonga como el primer espacio protegido de España (ahora Parque Nacional de los Picos de Europa) hubiese adivinado lo que sería ahora este bello lugar, casi un «parque masificado», se lo pensaría dos veces. «Quizás es mucha saturación», manifestaron esos miembros de la familia Pidal, añadiendo que en los municipios de Cangas de Onís y Cabrales cualquier jornada vacacional parece una romería. Ahora, antes de que sea peor, proponemos una caminata por estos lugares (aún no tan concurridos), hasta la tumba donde reposan los restos de este gran asturiano, en Ordiales: «El reino encantado de los rebecos y de las águilas», como él decía en su testamento, en el que quiso reposar eternamente.

Ese mirador natural, con una cruz y una bella oración cinceladas en la roca, es el objetivo de nuestra excursión. Allí llevaron su cuerpo en 1949 un grupo de pioneros de las cumbres gijoneses y asturianos, encabezados por José Ramón Lueje, Julio Gavito, Daniel Hevia, Pío Canga, Luis Sela y Horacio Rodríguez. Como él dijo, a este «gran templo de la naturaleza».

La ruta

Distancia.
12 kilómetros.
Tipo de recorrido.
Ida y vuelta.
Desnivel.
700 metros.
Duración.
3-4 horas.
Dificultad.
Media.
Señalización.
Buena.
Cómo llegar.
En la carretera AS-114, se toma el ramal que conduce al Real Sitio de Covadonga;. De aquí subir hasta el lago Enol, por la carretera CO-4. Y luego seguir por pista hasta Pan de Carmen.

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